PROVERBIOS PARA PARANOICOS
UNA GUIA PARA LEER EL ARCOIRIS DE LA GRAVEDAD
ACTUALIZACIÓN: 16/1/2025: Debido a la (francamente sorprendente) popularidad de esta guía, habilité via Google AdSense algunos anuncios, en un intento de hacer unos pequeños dólares. ¿Esto me convierte en un tipo de embaucador? Quizás. Pero aún es gratis leer y compartirla, así que espero que toleren mi intento de recobrar algunas de las tantas horas que invertí en este proyecto. ¡Perdón si sueno a la defensiva!
EMOCIONANTES NOTICIAS DE LOS PROVERBIOS DESDE LA TIERRA PARANOICA [18/10/2023]
Como complemento de esta guía, lancé, con mi amigo Asher Dark, el podcast Slow Learners. Cada episodio ofrece un “read-through” de varios pasajes de Arcoiris de la gravedad, y contiene entrevistas con invitados—historiadores espaciales, críticos literarios, filmmakers, científicos químicos psicodélicos—que pueden ayudar a iluminar partes del texto. Slow Learners está disponible, via Spotify, Apple Podcasts, Amazon Music/Audible, iHeartRadio, y basicamente en cualquier lugar que haya podcasts. Si no sueles escuchar podcasts, pero aún quieres escuchar el show, mandanos un mail, y te envío un archivo mp3. Pero por favor, por mi sanidad, usalo como último recurso.
NOTA DE LA TRADUCCIÓN: Hace unos meses comencé a leer el Arcoiris de la gravedad y me costaba mucho. Encontré esta guía y me ofrecí a traducirla porque realmente fue de mucha ayuda, y no encontraba otra guía en español tan buena como esta. No es tan divertida mi historia. Aclaro que soy argentino, y me esforcé mucho en sonar lo más neutro posible para que cualquier hispanohablante lo pueda leer, pero sé que hay momentos que se me escapan los, por ejemplo: “querés” en vez de “quieres”. Además me parece bueno avisar que las citas textuales, van a estar sacadas de mi edición del Arcoiris de gravedad que es de noviembre de 2022 ed. Tusquets.
SOBRE ESTA GUÍA
Inicialmente escribí esta guía como un diario de lectura, durante mi tercera leída del Arcoiris de la gravedad. Soy consciente que hay guías que ya existen. Se dice que las dos más útiles son la de Steven Weisenburger: A Gravity's Rainbow Companion: Sources and Contexts for Pynchon's Novel, publicada en 1988, y la de Michael Davitt Bell: Some Things That “Happen” (More Or Less) In “Gravity’s Rainbow,” que fue publicada en 1996 en internet, donde aún está disponible. De la guía de Davitt Bell, Tomé prestado la forma de citar de Parte/Capítulo. Así que una referencia a algo que apareció en el tercer capítulo de la segunda parte va a aparecer como 2.3 (Parte 2, capítulo 3… se entiende)
Mantuve todo en una sola página, porque creo que así es más fácil leer y buscar utilizando el glorioso comando CTRL+F. Evité citas específicas del texto, porque no puedo asegurar a qué edición de la novela se refiere, which would make pagination fluid. Personalmente leí tres versiones del libro, y me gusta mucho la versión de 1973 de Viking.
Espero que esta guía les ayude a navegar en la novela. El Arcoiris de la gravedad es un libro tan confuso como intenso, pero creo que es (como mínimo) el doble de gratificante. Intenté describir los aspectos prácticos de lo que pasa en la historia, agregando mi comentario diciendo qué significan esas cosas. Obviamente un libro tan complejo invita a una variedad de interpretaciones. Esta es solo mi opinión. Hay otras opiniones. Probablemente hay otras mejores.
Probablemente actualice esta guía, aún solo para corregir formatos, errores de tipografía, etc. No me molestaré en anotar esas revisiones menores. Si algo más drástico es añadido o quitado, anotaré esas revisiones en otra página en este sitio que aún no creé porque aún no revisé nada. Cuando estas revisiones se implementen, revisaré estas oraciones como corresponda.
Esta guía es gratis. Dicho eso, como el individuo autogestivo que soy, me estaría mintiendo a mí mismo si no crease la posibilidad de ser remunerado por las tantas horas de trabajo que invertí. Puedes donarme si quieres usando este link. No te sientas obligado a hacerlo. Pero si lo haces, gracias por adelantado.
Todo el material de esta guía, inclusive las ilustraciones, excluyendo (¿obviamente?) todas las citas del texto son propiedad de ©John Semley, 2022.
Si elegís citar esta guía de alguna forma, solo pido que lo hagas con atribución. Las normas de Chicago son así:
Semley, John. “Proverbs For Paranoids: A Gravity’s Rainbow Reading Guide.” 2022. www.gravitysrainbowguide.com
Si deseas contactarme sobre cualquier cosa respecto a esta guía, a la novela, los trabajos de Thomas Pynchon, o tan solo hablar, podes mandarme un e-mail, o encontrarme en BlueSky.
PARTE 1: MÁS ALLÁ DEL PUNTO CERO
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1. “Llega un grito a través del cielo. Ya ha ocurrido otras veces, pero ahora no hay nada con que compararlo.” Hermosas primeras líneas. Tan clásicas como cualquiera apuesto. Establecen aquí la relación entre causa y efecto, la cual El arco iris de gravedad pone patas arriba. Causalidad. Teleología. Los fundamentos básicos de la racionalidad de la Ilustración. Ya no tienen sentido. La clave: “Ya ha ocurrido otras veces.” No solo la bomba cayendo. Pero esta bomba cayendo. No escuchas una bomba V-2 caer. Más bien, la escuchas cuando ya cayó. Para el momento de gritar ya es tarde.
El Pirata Prentice está soñando con esto. Sueña con la evacuación de Londres también. Se despierta y se escabulle al techo del invernadero a arrancar bananas. Ve una V-2 a la distancia, lanzada desde Holanda. ¿Bananas creciendo en Gran Bretaña? Es una broma sobre el proyecto colonial, donde el orden normal/natural de la agricultura es torcido. Todas las cosas colapsan en un mismo punto.
2. Prentice tiene la habilidad de “meterse en las fantasías de los demás” Una de esas fantasías tiene a un Adenoides Gigante: una especie de criatura de una película clase B de los 50’ o 60’. Aquí una vez más, la línea de tiempo (la cronología del mundo real) se hunde. Los personajes sueñan en un lenguaje visual que no existe. Esta fantasía tiene lugar en Sanjacado de Novi Pazar, una unidad otomana administrativa del siglo XIX responsable por la burocrática reorganización del poder imperial. Londres–en realidad toda Europa, en realidad todo el mundo– está ahora atravesando esa reconstrucción. Es un cambio no solo en el balance del poder, sino en el entendimiento físico/teórico de la realidad. Esta habilidad de Prentice es importante (la capacidad de ocupar las fantasías de otro) y que sea mencionado tan temprano es clave. Esto es, a largo plazo, como la novela funciona narrativamente: El narrador va a presentar un personaje, hacerle zoom en su historia, cambiar a otro personaje en esa historia, hacer zoom, etc. Cambiando todo el tiempo el punto de vista. Es como una conciencia flotando que se pega a un personaje o un escenario y lo explora. Aparentemente todo puede verse con perspectiva o personalidad.
Prentice prepara su famoso desayuno de banana y café. Es un mimo para todos los involucrados. Pierde de vista el cohete, creyendo que cayó en el Mar del Norte. Recibe una llamada y le dicen que el cohete tiene un mensaje para él. Conocemos más de Osbie Feel (presentado en 1.1) un personaje recurrente que es misterioso incluso para los estándares de los personajes Pynchonianos. Prometo no quedarme mucho en cosas tipo referencias, trivia, etc. pero creo que Osbie es el doble de Owsley Stanley, el legendario químico de LSD y el sonidista de Grateful Dead. En el capítulo 1, nos dicen que Osbie está cultivando “plantas farmacéuticas” en el techo donde Prentice tiene sus bananas. Más sobre esto después. Estoy interesado en Osbie no solo por un interés personal en Stanley, pero porque el personaje muestra el interés a lo largo de la carrera de Pynchon en la promesa y el colapso de la contracultura de los años 60’ (ver: La subasta del lote 49, Vineland, Vicio propio) durante los años 40’. De nuevo, anacronismos flojos como este están a lo largo del libro, y este está explícitamente preocupado en revolver órdenes convencionales de la historia, teleología y más.
3. Teddy Bloat sale en medio del “húmedo mediodía invernal” hacia ACHTUNG que significa “Allied Clearing House, Technical Units, Northern Germany”, es decir, Centro de Evacuación, Unidades Técnicas, Alemania del Norte, otra sucursal secreta el gobierno ubicada en otra mediocre oficina. Bloat está supuestamente ahí para ver a su amigo, el oficial británico Tantivy Mucker-Maffick. Bloat nota que ACHTUNG trabaja con un estadounidense (yankee) llamado Teniente Tyrone Slothrop. Bloat llega y encuentra la oficina vacía, mejor para él. Saca fotos y presta particular atención a un mapa arriba del escritorio del Slothrop. Es un mapa de Londres, que parece marcar los encuentros sexuales de Slothrop, usando stickers de diferentes colores de estrellas. A Bloat le dijeron que Slothrop lleva una “vida social complicada”.
4. Conocemos a Slothrop ahora. Está yendo a un sitio donde una V-2 impactó. Slothrop merodea alrededor del sitio regalando cigarros, tratando de recolectar información. Los británicos no están siendo buenos con los estadounidenses, al menos no con los hombres de ACHTUNG… al menos no con Slothrop. Entre las ruinas hay un cilindro, que es recuperado por no otro que el Pirata Prentice, una “madre enojada”. Presuntamente este es el mensaje de 1.2. Slothrop se dice a sí mismo que tendrá que entregar un montón de papeleo para descubrir cualquier cosa. Está hastiado, pero insiste en que solía importarle. Luego vinieron las V-2, impredecibles, desordenaban sus prioridades. Era imposible rastrearlos, ¿para qué molestarse? Comenzó a beber más, fumar más. Fuma dos cigarrillos a la vez, que cuelgan de su boca como los colmillos de un vampiro.
Slothrop, por vago, está siendo transferido a la PWE (Political Warfare Executive, es decir la Jefatura de Guerra Política). Slothrop le es útil a varias fuerzas del gobierno (y extra-goburnamentales) debido a su “sensibilidad peculiar hacia lo que el cielo revela” Lisa y llanamente: sus erecciones parecen predecir el impredecible patrón de los bombardeos V-2 (por eso el mapa lleno de las conquistas sexuales de Slothrop). En un mundo donde la bomba pone en jaque la relación causa/efecto, las erecciones de Slothrop lo ordena. Su pene excitado (literalmente) viene antes que la bomba. También conocemos más sobre la familia de Slothrop, que vienen desde los inicios de E.E.U.U. No eran aristócratas: “no prosperaban, todo lo que hacían era sobrevivir”. Son elementos en la cadena que llevaron a Tyrone. Este es un tema que le interesa a Pynchon: la idea de lo heredado, el calvinismo y la maldición eterna. Más de esto luego, cuando sepamos más sobre William Slothrop, ancestro de Tyrone. Pero que la familia es desapercibida, ocupando el lugar de la maquinaria naval de EEUU. es clave para entender a nuestro héroe, siempre moviéndose como un peón por fuerzas (eróticas, tecnológicas, metafísicas, geopolíticas) que no puede comprender, o simplemente no le interesan.
5. Gente sentada en círculo; un séance. Hablan sobre sistemas que crearon su propia lógica, de la Mano Invisible siendo irrelevante. nada puede hacer nada, “las cosas pasan (...) A y B son partes de algo que debería ser irremplazable”. Están el Pirata Prentice, Jessica Swanlake, una ATS (Auxiliary Territorial Service, auxilio de mujeres del ejército britanico) privada, y su amante, el estadístico Roger Mexico. Roger es un hombre de ciencia, con poco interés en la brujería y séances. Para él, toda la escena es un pantano de paranoia. También conocemos a Peter Sascha y Carroll Eventyr, que tendrán roles más grandes más tarde en la historia.
Mexico y Prentice hablan. Se introducen más cosas siniestras que suceden: “La visitación blanca” un antiguo manicomio que ahora es la base de PISCES, una operación psicológica de la guerra; Operación Ala Negra; La Firma, una especie de conspiración superior que reina sobre todo. Prentice observa el romance de Roger y Jessica. Le recuerda su amorío con la esposa de otro hombre. Se pregunta si el destino de Roger y Jessica será el mismo y admite que esa idea le causa placer. El corazón roto alimenta al cinismo, una aquiescencia a este “mundo hecho de huevo duro-hervido y viejo”.
6. Roger y Jessica van hacia el este en un vehículo militar, él en su chaqueta Burberry de cuello alto, ella en su sweater de lana. Es una escena tan romántica como tensa, mientras escapan en su quisquilloso humor. Van a conocer a Ned Pointsman, el superior de Roger, entusiasta en los comportamientos Pavlovianos.
Roger recuerda cuando conoció a Jessica, en “lo que Hollywood ama llamar un encuentro encantador”. Jessica trataba de arreglar su bicicleta cuando Roger se acercó en su Jaguar. Le dijo que él nació en la guerra y que trabaja en “La Visitación Blanca” entre lo supersticioso y lo paranormal. Mientras Jessica se sube al auto de Roger, un cohete cae. El episodio termina con ellos dos contando cuán cansados están de la guerra, como las muertes se han vuelto abstractas e impersonales. Quieren retirarse juntos, a su tranquila casa, hacia donde han estado escapando ilegalmente. Están desesperados por volver. El capítulo termina, “Están enamorados. A la mierda la guerra.”
7. Conocemos a Pointsman (Sr. Edward W.A. Pointsman apropiadamente), que está persiguiendo a un perro a las afueras de un departamento bombardeado. Pointsman, el Pavloviano, junta perros para experimentos, midiendo cuánta saliva sale. Roger y Jessica se unen en su búsqueda, siendo aún más extraña por el pie de Pointsman, que está atrapado en un asiento del inodoro y no puede sacar (o no le interesa intentar). Jessica sacude la cabeza, podría estar en casa abrazándome (“¿Abrazándote?” responde Roger, indignado) con su prometido, Jeremy Beaver. En cambio está buscando un perro callejero con un par de militares extraños.
También conocemos “El Libro” un misterioso volumen pasado entre siete figuras siniestras semana a semana. Pointsman es una de ellas. También lo es Kevin Spectro, actualmente residiendo en el hospital gótico (St. Veronica). Roger y Jessica dejan a Pointsman en el hospital, sin el perro, y se van hacia la madrugada. Interludio cómico. Dos figuras absurdas. un científico racionalista (hombre de causa y efecto) como lo es Pointsman y Roger Mexico (un estadístico).
8. Ahora estamos dentro del San. Verónica. Pointsman charla con el Dr. Spectro, quien conduce experimentos en “zorros” que es como llama a los seres humanos. Se hace mención a un Pudding (lo conocernos luego, asqueroso) Pointsman parece envidiar la operación de Spectro y su acceso a seres humanos. Pointsman tiene entre ceja y ceja a un sujeto: Tyrone Slothrop.
Aprendemos que Slothrop de niño fue paciente del Dr. Laszlo Jamf. Las erecciones de Slothrop, que predicen dónde caerán los Cohetes V-2, parecen tener conexión con la relación Pavloviana estímulo-respuesta. Pero Pointsman no lo cree. Las erecciones de Slothrop reaccionan a algo (algo más que la excitación sexual) Pointsman habla de los perros de Pavlov, que comenzaban a reaccionar al instante que entraban al hospital, como si sintieran toda la red de causa-efecto por adelantado. Quizás algo así sucede con Slothrop. Si el cohete V-2 (cuyos grito se oye luego del estallido silencioso) parece invertir la relación causa-efecto, ¿por qué no podría repetirse esa inversión? Las variables son muchas y densas. “Si consideramos a la guerra como un laboratorio” (esto es verdad desde el punto de vista histórico: los experimentos de los Nazis en humanos, el desarrollo de motores de cohetes, energía atómica, etc. La Segunda Guerra no fue solo un conflicto de naciones e ideologías, sino las bases de un nuevo mundo. Se dice que el ataque a Guernica fue un ensayo para la fuerza aera Nazi, cuya letalidad se vería en la Guerra. Quizás la Guerra en sí fue un ataque a Guernica pero a nivel global, un vistazo de lo que pasaría) Pointsman babea con la idea de tener a Slothrop. Mientras tanto, debe conformarse con perros. Y con un gigante pulpo llamado Grigori.
9. Roger y Jessica. Duermen en su casa segura (búnker). Al menos Roger. Jessica está despierta, tuvo pesadillas. Está acariciando un Oso Panda de peluche. Se levanta a fumar un cigarro y se mueve a través de la escena romántica (o escena post-romántica): almohadones acomodados frente a la fogata, ropas tiradas. Jessica sale de sí misma para “verse a ella ver la noche”. Ella se siente a salvo aquí. Casi inocente. Aquí no encuentra la Guerra.
Roger despierta. Jessica quiere irse a un lugar más seguro, más lejos. El le dice que estadísticamente no hay tal lugar. “Los cohetes se distribuyen en Londres siguiendo la ecuación de Poisson” que predice eventos independientes. (Roger no sabe de Slothrop ni su mapa) Roger es opuesto a Pointsman. El Pavloviano, quien “imagina la corteza cerebral como diminutos elementos de encendido/apagado” solo lidia con estados binarios, 0s y 1s. Roger cree en lo que sucede entre el 0 y el 1. Roger se siente frustrado por todos los que lo rodean, quienes creen que hace magia negra. “Solo se trata de una ecuación”. Lucha con Jessica, con Pointsman, Prentice, el calvinista que cree que las V-2 son un castigo. Jessica no recuerda una época antes de la Guerra. Roger tampoco. Solo recuerda que todo era tonto. La Guerra, para Roger, aclara las cosas, reduce la vida a números y data. No muy lejos, cae un cohete. “La estructura del aire, del tiempo, cambia”. Se acerca la muerte.
10. En mi edición de de TusQuests no está el cambio de capítulo. Este capítulo por lo que tengo entendido comienza con las cartas.
OK. Aquí vamos. Cuando la gente dice que Pynchon es “difícil”, se refiere a estas cosas. Este capítulo toma la forma de una odisea psicológica (quizás delirante) para Slothrop, quien ha sido transferido a San Verónica para experimentación/observación. Comenzamos con Slothrop y la frase “Nunca hiciste de ‘Chico de Kenosha’”. Operarios de PISCES están inyectando a Slothrop con amital sódico, el “suero de la verdad” utilizado en La Segunda Guerra. Quieren saber que hizo Slothrop en la preguerra en Roxbury, el barrio negro de Boston. Comienza el viaje por la memoria de Slothrop.
Slothrop está en la Sala de Baile Roseland en Roxbury. Está muy borracho, vomitando en un inodoro. Su armónica (accesorio clave que lleva a todos lados, y que más adelante ayudará a Slothrop) cae en el toilet. ¿Qué hace? La sigue. Es como la escena de Trainspotting donde Ewan Mcgregor sigue un supositorio por el retrete. Asqueroso. Lleno de manchas marrones y amarillas. Pynchon usa la palabra “dingleberry” para describir todo los pelos y pedazos de excremento que queda en el ano. Quizás el único ganador del National Book Award en hacerlo. Conocemos a Rojo un niño limpiabotas, presuntamente un joven Malcolm X. A Slothrop lo asaltan olas de vómito y caca. Como un pulpo, los rollos de papel lo envuelven.
Slothrop sale del retrete y cambia al personaje Crouchfield (Crutchfield) un “occidentalizado” observando el vasto y solitario paisaje. Como Slothrop, Crutchfield es un promiscuo, yéndose a la cama con hombres, mujeres, animales. Está fichando una serpiente. Con Crutchfield está Whappo, su compañero afro-escandinavo. Crutchfield es una pesadilla de la expansión en el Lejano Oeste, o todo el proyecto de colonialismo. Un arquetipo de cowboy con una serpiente colgando de su pene. Una visión de dominación, control, y orden. En su imaginario hay uno de cada cosa: “Una india pura, una mestiza, una criolla”. Slothrop viaja por esta extraña fantasía de vaqueros. Sale de ahí, es Navidad. “La nieve en esta oscuridad de de arrabal, parece un hollín en negativo”. ¿Qué está pasando? Por lejos la sección más confusa y desafiante del libro. Hasta ahora.
11. Fiu. De nuevo en tierra firme. Un texto plano sobre un tipo (Pirata Prentice) masturbandose para que su semen revele un mensaje inscripto en el resto de un pedazo de V-2. “Kryptosam,” es el nombre del químico que cambia de color en presencia de fluido seminal. (Quien describe el funcionamiento del químico es el Laszlo Jamf, quien ya sabemos que estuvo involucrado en el condicionamiento del Fox preferido de Pointsman, Tyrone Slothrop)
Prentice, en medio del placer, sucumbe a la paranoia. El dibujo que le dieron para estimularse, le remite a Scorpia Mossmoon, tirada en cientos de almohadas, una imagen sacada de los sueños de Prentice en la preguerra. ¿Cómo podían saber “ellos” sobre esta fantasía, guardada en su mente? ¿Fue tan solo suerte? No importa. Está por acabar y lo hace. Guarda lo suficiente para frotarlo en el cohete, revelando su mensaje: tiene que recuperar un operativo encubierto. El pasaje abre (como mínimo) una pregunta. ¿Por qué Prentice, un combatiente de los Aliados decodificando mensajes que le llegan a través de cohetes Nazi? ¿Y quienes son “ellos”?
12. En "La Visitación Blanca" ahora. El lugar es siniestro. Para anti escépticos. Cubierto de hielo. Aprendemos sobre Reg Le Froyd, un antiguo paciente (de cuando el lugar era un manicomio) quien escapó, bajó por la ciudad y fue a parar al borde de un acantilado. El guardián local le pidió que no salte. Él se paró ahí, en el filo, escuchando al “Señor de los Mares”, a quién llama “Bert”. Salta. El evento es conocido porque es uno de los tantos eventos que involucraron a la Visitación Blanca, cuyos secretos ahora parecen estar más asegurados.
Sobre esas operaciones: Luego de la caída de París, una enorme torre de radio se instaló en ese acantilado, mirando hacia el mar. “Antenas apuntando hacia el continente”. ¿Las antenas transmitían los raptos de locura de los pacientes, en un intento de echar a los Nazis? No estoy seguro. Cuando EEUU entró a la Guerra, también entraron al edificio. Trajeron masa con ellos. Esto llevó al esquema actual, la Operación Ala Negra, desarrollada por el General Eisenhower. La idea es esparcir información falsa sobre el levantamiento de Hereros, una antigua colonia alemana en el sudoeste de África. Slothrop tiene un rol aquí también. Sus fantasías y miedos de los americanos negroo (el Salon de Baile Roseland mas arriba) ayudan a “iluminar los problemas raciales de su país”
También sabemos más sobre el superior de Pointsman, Brigadier Pudding, tiene 80 años, es veterano de la Primera Guerra. Una criatura del Viejo Mundo y Viejas Guerras. Extraña los antiguos días de Flanders: El hedor de la muerte mezclado con la mierda humana (sentirá su sueño cumplirse, en un rato). A su manera de ver “La Visitación Blanca” es un poco más que un puñado de marginados jugando con sus mascotas bajo el pretexto de Inteligencia de Guerra. Y es difícil de discutir. El capítulo abre con la mención de un graffiti alemán, común en los campos de batalla del Reich. “¿Qué has hecho en el frente últimamente?” El mensaje es claro. Todas las energías puestas en el Führer y la Tierra Madre. Aquí en la Visitación Blanca la agenda es más sucia. ¿Cómo pueden operar todas estas cosas (Levantamientos racistas, los perros, las transmisiones, los esquemas de estadísticas de Mexico, las fantasías de Slothrop) juntas?Quizás no sea el punto, Quizás el punto sea desarmonizar, para generar entropía con el sistema. (Entropía: el descenso gradual hacia el desorden, es uno de los grandes temas de Pynchon y que volverá a aparecer a lo largo de El arcoiris de gravedad).
13. El capítulo comienza con Pointsman y Pudding dialogando. El caballero mayor, Pudding, piensa que está "mal" entrometerse en la mente de otro hombre (el hombre en cuestión es, supuestamente, Slothrop). Pointsman piensa lo contrario. Tales experimentos se han llevado a cabo durante mucho tiempo en instituciones decididamente no tan malas como el Ejército de los EE. UU. e incluso Harvard. Retrocedemos a 1920, donde el Dr. Laszlo Jamf está realizando experimentos en el "Infante Tyrone". Específicamente, Jamf está estudiando erecciones infantiles. Se trata de un mecanismo básico de estímulo/respuesta: en presencia de x, el infante Tyrone tiene una erección. (¿Qué era x en este caso ?) Este reflejo condicionado fue finalmente desprogramado. Pero fue desprogramado de tal manera que procedió "más allá del punto de reducir un reflejo a cero". (Cf. el título de este cuarto de GR , "Más allá del cero"). Pointsman está citando a Pavlov, casi directamente. ¿Qué significa "más allá del cero"? ¿Cómo se puede descondicionar una respuesta más allá de su inexistencia?
En cualquier caso, aprendemos un poco más sobre Slothrop. Fue “descubierto" en 1944 por la tripulación de "La Visitación Blanca", algunos de los cuales sabían que era el Infante Tyrone de los experimentos de Jamf. Se debate cuáles son exactamente sus poderes, y si son poderes. El sensato Mexico cree que toda la correlación entre la erección y el lugar de la bomba es solo un accidente estadístico. Algunos dicen que premonición: puede prever la caída de los cohetes. ¿Quizás sea telepatía? Quizás pueda acceder a la mente de algún alemán con acceso a los ataques planeados. Edmund Treacle (un freudiano) cree que es más como psicoquinesis: está usando su mente (y su pene) para provocar la caída de los cohetes, probablemente de forma subconsciente. (La teoría particular de Treacle se adentra en la verbosidad de posgrado sobre obviar al Otro; y cómo Slothrop marca sus conquistas con estrellas doradas, como un niño orgulloso... Está claro que Pynchon se burla de él, y todo un modo de análisis psicológico —y literario—). Lo único que saben es que la erección de Slothrop anticipó la ubicación de los sitios de bombardeo V-2, el 100% de las veces. Para "La Visitación Blanca", no se trata sólo de predecir ataques enemigos (parece que apenas les importa la Guerra, como tal). Se trata de demostrar "la determinación absoluta de todo, de cada alma". Hay una secuencia, aunque sea invertida. Es como descifrar una ecuación Laplaceana para todo el caos del universo. "Puedes ver lo importante que sería un descubrimiento como ese". En medio de toda la charla sobre las erecciones de Slothrop y sus hazañas sexuales, Jessica Swanlake es la única que interviene con algo parecido a la empatía, preguntando: "¿Y las chicas?".
14. Otro capítulo monstruoso, tanto en forma como en contenido. Disculpen si el resumen se alarga. Pero aquí hay muchísimas cosas sucediendo. Nos presentan a Katje Borgesius, la agente encubierta holandesa cuya extracción es ordenada por el mensaje del cohete en 1.11. Está sentada a la mesa con Osbie Feel, quien la está filmando, mientras seca hongos (presumiblemente psicoactivos) en un horno y los enrolla en cigarrillos. Pynchon usa una palabra que empieza con "n" al describir el vestido color cacao de Katje: otro guiño, quizás, a cómo la experiencia "europea" se ha estructurado completamente en torno al proyecto colonial. En fin. La imagen del horno le trae a Katje recuerdos de sus recientes experiencias de incógnito en el lado alemán, sirviendo como esclava sexual sumisa (prácticamente encarcelada) del Capitán Blicero, un científico espacial nazi supersádico y el aparente antagonista de la novela.
Esta sección es complicada, en parte, debido al cambio de perspectiva. Observamos a Katje, luego nos adentramos en sus recuerdos, luego la perspectiva se mueve a Blicero, luego a Gottfried (otro de los cautivos de Blicero, quien se ve obligado junto con Katje a un pervertido juego de Hansel y Gretel, hermano/hermana), y finalmente, de vuelta a Katje. Si se pasan frases por alto, se pasa por alto uno de estos cambios de marcha, la narrativa se hunde en la anarquía. En cuanto a lo que sucede: la sección trata principalmente (y extensamente) del personaje de Blicero y su particular locura. Azota y golpea a sus cautivos. Lleva una vagina de goma, forrada de cuchillas, y les obliga a besarla, desgarrando sus labios y lenguas. Sin embargo, incluso su desviación tiene un efecto ordenador. Se intercambian los géneros, pero el concepto binario de género se mantiene. Llama a su guarida, ubicada en el lugar de fabricación y lanzamiento de cohetes, su "Pequeño Estado". El juego de Hansel y Gretel (con un horno al fondo, un claro presagio de los campos de concentración) refuerza la autoridad imaginativa de los cuentos heredados de los hermanos Grimm. Conocemos la estancia de Blicero en África, entre el pueblo Herero. Y conocemos al amante Herero de Blicero, Enzian, quien es un anti-Blicero: mestizo, no europeo, una fusión de opuestos y una afrenta a las "simetrías librescas" de Blicero.
En su maldad caricaturesca, Blicero no se opone tanto a la banda de "La Visitación Blanca", sino que los apoya. La diferencia radica en que el Pequeño Estado de Blicero es un proyecto autoritario, diseñado desde arriba. En Londres, el proceso es un poco más controvertido (es decir, democrático). Pero los objetivos son más o menos los mismos. Como Pointsman o México, Blicero confía en el orden a toda costa. Katje y Gottfried también pueden sentirse como sustitutos. Gottfried cree que puede soportar la tortura: que los Aliados, a su debido tiempo, intervendrán y lo liberarán. Katje no es tan optimista. Semejante esperanza es solo otro cuento de hadas agradable. Y así, escapa.
También encontramos uno de los pasajes clásicos del libro, que resumiré en detalle (esto, por cierto, es desde el punto de vista de Katje):
“No debe olvidarse que el verdadero negocio de la guerra es comprar y vender. El asesinato y la violencia se rigen por normas subjetivas, y pueden confiarse a los no profesionales. La naturaleza masiva de la muerte en tiempos de guerra es útil en muchos sentidos. Sirve como espectáculo, como maniobras de distracción de los verdaderos movimientos de la guerra. Proporciona materia prima que será registrada en la Historia, para que a los niños se les pueda enseñar Historia como encadenamientos de violencia, batalla tras batalla, y dejarlos mejor preparados para el mundo adulto. Lo mejor de todo es que la muerte en masa es un estímulo para que la gente común, los pequeños, intenten agarrar un pedazo de ese pastel mientras aún están aquí para devorarlo. La verdadera guerra es una celebración de los mercados”.
¡Camarada Tom! Así que… aprendemos sobre el antepasado de Katje, Frans van der Groov, quien asesinó a un montón de viejos. Volvemos al presente, con Katje y Osbie. Katje se va a "La Visitación Blanca". Están haciendo películas de propaganda de los insurrectos Herero, cuya conexión con Blicero ahora es clara, gracias al flashback entre él y Enzian. Se le muestra otra película a Grigori, el pulpo: una película de Katje que se está rodando al comienzo del capítulo. Listo. ¡Qué adrenalina! Siento que en estas veinte páginas ocurre más (narrativamente, temáticamente) que en la mayoría de las novelas completas.
15. Slothrop merodea por Londres, recién liberado de "La Visitación Blanca" (también conocida como "pabellón de chalados"). Tiene el presentimiento de que lo están rastreando. Las oficinas de ACHTUNG parecen estar manipuladas. Varias de sus parejas sexuales ocasionales parecen faltar a sus citas programadas. Una de sus innumerables citas no es tan tímida: una enfermera llamada Darlene. Se encuentra con nuestro hombre Slothrop en la calle fangosa, y los dos se retiran a la casa de la Sra. Quoad, una casera enferma (en sus palabras una “bruja herbolaria”), que una vez le dio a Slothrop una taza de té de ajenjo.
Una escena cómica sigue. "El repugnante simulacro de dulces ingleses". Slothrop, interpretando al americano educado, se sienta a tomar un té de hierbas y unas "gelatinas de vino" añejas de antes de la guerra. El té es amargo, y lo acompaña con los dulces, que saben a mayonesa y cáscaras de naranja. Lava lo último con el té, lo cual es un error. Y así continúa, mientras Slothrop hurga en tarros de dulces (uno de los cuales está lleno de réplicas confitadas de varias municiones de la época de la guerra), intentando limpiar su paladar con elaboraciones cada vez más extrañas y repugnantes. "Su lengua es un holocausto desesperante". ¿Será simplemente que las promesas empalagosas de la guerra se han agriado? Slothrop y Darlene se van a la cama y hacen lo suyo. Slothrop se encuentra "vagando a través del cero entre la vigilia y el sueño". Los cohetes caen a su alrededor. Alguien está observando.
16. Nos reunimos con Roger y Jessica, in fraganti, en un recuerdo de su primer encuentro sexual. Roger camina sonámbulo por la vida en "La Visitación Blanca", un racionalista rodeado por todos lados de "¡Raros! ¡Raros !". Las vibras están afectando a Roger, quien comienza a sentirse paranoico. Considera un traslado tras las líneas enemigas. ¿Pero qué hay de Jessica? "Su vida había estado atada al pasado. Se veía a sí mismo como un punto en una ola móvil, propagándose por una historia estéril: un pasado conocido, un futuro proyectil. Pero Jessica era la ruptura de la ola". Dicho sea de paso: No creo que Pynchon sea famoso por escribir cosas sentimentales. Pero la historia de Roger y Jessica me parece bastante tierna.
Se acerca la Navidad. Roger y Jessica se topan con una iglesia en algún lugar de Kent. Dentro, el coro está formado por militares, con charreteras (hombreras) delineadas bajo túnicas blancas. Un cabo jamaicano lidera, cantando en latín, luego en alemán, y nada menos que en un coro angelical. Esta imagen da pie a una larga reflexión surrealista. Una gran y extensa meditación sobre la Guerra y sus consecuencias. «La Guerra, el Imperio, acelerará estas barreras entre nuestras vidas. La Guerra necesita dividir de esta manera, y subdividir, aunque su propaganda siempre enfatizará la unidad, la alianza, la unión». Lo que Roger y Jessica presencian en esta misa de Adviento es algo así como una «conciencia popular», una mezcla de aparentes contradicciones. Se distingue de la maquinaria de la Guerra, que valora «no la unidad, sino la complejidad». Modo Pynchon completo. Esto es por lo que lo amamos: una sola imagen extraña (un tenor jamaicano-inglés cantando en una lengua muerta, y la lengua del Enemigo) que cataliza esta explosión casi nuclear de pensamiento proteico y texto. Pynchon se acerca al lector: "Ven entonces, deja tu guerra por un tiempo, guerra de papel o de hierro, gasolina o carne, entra con tu amor, tu miedo a perder, tu agotamiento". Saborea estos destellos de fe. El libro, y este pasaje específicamente, son encuentros casuales, como el que disfrutan los dos amantes. La vida es "el camino que debes crear por ti mismo, solo en la oscuridad", y momentos como estos son faroles en el camino.
17. La perspectiva cambia ahora a segunda persona, lanzándonos a la historia. "Tu propia forma inmóvil, respirando por la boca, sola boca arriba en el estrecho catre junto a la pared tan sin imágenes, sin mapas, sin mapas: tan habitualmente en blanco ..." No es solo un viejo tú, o nosotros. Parece ser el propio Pointsman, al que la novela se dirige directamente (toda mención de gráficos garabateados que registran Tiempo/Estímulo/Secreción lo delata). Pointsman —es decir, tú— es/son alertados de la muerte de Kevin Spectro, abatido por un cohete. La muerte de Spectro convierte a Pointsman (junto con Thomas Gwenhidway) en los dos únicos dueños del misterioso Libro. Reflexiona sobre sus propias posibilidades y sobre cómo, en un clima de muerte omnipresente, nos conformamos con llamar "casualidad" a la muerte por caída de cohete. Sobrevive, mientras que otros a su alrededor son "arrastrados a la Muerte". En el proceso, Pointsman siente que partes de su cerebro se oscurecen.
Pointsman, desesperado, piensa en tirarlo todo por la borda. Empieza a autodespreciarse. ¿Por qué no les gusta a las mujeres? Él sabe por qué. Es espeluznante. Algún día se lo demostrará a todas. Se le pone duro y se masturba ante la idea de que lo envíen a Estocolmo para recibir un Premio Nobel por su investigación, donde ahora las mujeres se giran hacia él a su paso. Su victoria es una victoria para todos sus colegas muertos; para aquellos colaboradores que han sido secuestrados. Sueña con un Minotauro; un híbrido mitad humano, mitad perro. Estos son opuestos que se unen. Recuerda a Spectro, quien una vez preguntó: "Cuando has visto cómo es realmente... ¿cómo podemos nosotros, cualquiera de nosotros, estar separados?" (¿Quizás explique el cambio de perspectiva de segunda persona/tercera persona que abre el capítulo? Es decir, ¿un colapso o unión de Tú/Yo/Él en un todo?) Entonces piensa en Slothrop, quien "ya debería estar en la Riviera, calentito, alimentado, bien follado". Él es la nueva bestia que Pointsman acecha por el laberinto. Slothrop es "fisiológica e históricamente, un monstruo"; pensar en él, después de la guerra, arrastrándose por "el mundo de los hombres" llena a Pointsman de un profundo temor. Se revela que Spectro murió a causa de un cohete que aterrizó justo donde Slothrop, días antes, se había acostado con Darlene. Ahora, para Pointsman (como dicen en las películas de acción), es algo personal.
18. Hasta ahora, se han debatido ideas sobre raza, color de piel, etc., que ahora convergen (hasta el punto de que se puede decir que convergen o cristalizan en este libro, bla, bla, bla...). Regresamos a algunos de los personajes de la sesión espiritista en el capítulo 1.5. Un flashback a la primera experiencia extracorpórea del médium Carroll Eventyr, y aprende más sobre "La Visitación Blanca", donde Eventyr aparentemente fue examinado por su habilidad para servir como "interfaz entre mundos" o conducto entre los vivos y los muertos. Hay más sobre los diferentes "fenómenos" reunidos allí, cada uno de los cuales parece estar en sintonía, a su manera peculiarmente peculiar, con "turbulencias en el éter, incertidumbres en los vientos del karma". Uno de estos fenómenos es Gavin Trefoil, de 17 años, cuya habilidad mutante (autocromatismo) se relaciona con la cuestión de la raza y la piel. Básicamente, puede cambiar el color de su piel, desde su blanco albino natural hasta un "negro violáceo muy profundo". Trefoil fue útil en la filmación de las películas de propaganda del Schwarzkommando, diseñadas para aterrorizar a los nazis (y al capitán Blicero en particular) con la amenaza de un levantamiento africano. Este cambio entre pigmentos de piel también evoca al "litte pard" (compañero) afroescandinavo de la fantasía de Slothrop en 1.10, así como al personaje de Enzian, el esclavo amoroso Herero de Blicero, de 1.14.
Nos encontramos con la amante de Eventyr, Nora Dodson-Truck, y aprendemos de su "ideología del Cero". ¿Qué es el Cero? ¿La muerte? ¿Un lugar más allá de él? Una especie de nada ontológica. La insensible Nora ("Nora-tan-despiadada") parece estar absorbiéndolo, o algo de él, atrayendo "un poco más del Cero dentro de sí misma". Lo que está claro (como el barro) es que "La Visitación Blanca" parece A) genéricamente preocupada por medir y sopesar lo sobrenatural y B) está específicamente preocupada por el espacio más allá de la muerte, y por desdibujar los límites entre los vivos y los muertos, para inspeccionar "ambos lados de la muerte con el mismo enfoque científico". Los Hereros, aprendemos, ven a los muertos como aún existentes junto a los vivos. Los vivos y los muertos forman "una sola subcultura, una comunidad psíquica". En ambas secciones del capítulo —la que trata sobre el «autocromatismo» de Trefoil y la que trata sobre el Cero y la comunidad psíquica de vivos y muertos— volvemos a ver cómo se disuelven barreras o muros (entre razas, entre estados de existencia, etc.), pero solo para que esa disolución pueda ser recuperada (o reificada, como diría György Lukács… ¡prometo no ahondar en la «teoría»!) dentro de un sistema existente de poder, autoridad y dominación. ¿Es mi interpretación demasiado básica?
19. Aprendemos más sobre Leni Pökler, presentada anteriormente como la amante de Peter Sachsa (quien, como recordarán, es el "controlador" del clarividente Caroll Eventyr, y quien transcribió sus comunicaciones con el otro bando). Deja a su esposo, un ingeniero espacial llamado Franz, para estar con Sascha. Franz es otro "hombre de causa y efecto" que "nada en sus mares de fantasía, ansia de muerte y misticismo espacial"; una figura ideal, fácilmente absorbida por la ideología del nazismo, los artilugios de la guerra, el sistema. Da la casualidad de que también es un antiguo alumno de Laszlo Jamf.
Pökler, por su parte, es una simpatizante comunista en Alemania (¿creo que en la década de 1930?), que recuerda los grafitis que aparecen en los "barrios rojos": UN EJÉRCITO DE AMANTES PUEDE SER DERROTADO. Nada de simple "esperanza". Nada de tonterías de “el amor triunfa sobre el odio”. El amor mismo puede ser absorbido. (Isherwood, Cabaret , etc. son buenos textos sobre cómo los nazis intensificaron la expresión de cierta cepa de erotismo exagerado de Weimar). Pero el grafiti tampoco es una admisión de derrotismo. Es otra réplica de la “conciencia popular”, diseñada para ser discutida y pensada. No es un simple sentimiento sino un texto . Leni Pökler está involucrada en un grupo izquierdista, a veces nudista, que debate este mensaje y las tácticas de la oposición. Deja al Franz de causa-efecto por el místico Sascha, que está en comunión con el espíritu del ministro de asuntos exteriores judío-alemán Walter Rathenau, quien fue asesinado por terroristas antisemitas durante la era de Weimar. Pynchon describe aquí la historia, pulcramente, como “en el mejor de los casos una conspiración, no siempre entre caballeros, para defraudar”. Rathenau, quien fue elevado a la categoría de mártir prodemocrático en Alemania, ofrece una advertencia a cualquiera que lo escuche: «Toda conversación sobre causa y efecto es historia secular, y la historia secular es una táctica de distracción». Advierte que la Muerte misma está «perfeccionando su reinado». ¡Qué escalofriante!
(Nota: Algunos personajes de la primera novela de Pynchon, V. , aparecen en este capítulo: Kurt Mondaugen, por ejemplo. Blicero, como el teniente Weissmann, también está en V. No estoy seguro de qué hacer con esto, más allá de la tendencia de Pynchon a tejer personajes a lo largo de su gran cosmos (los Cherrycokes, Pig Bodine, etc.), así que lo dejaré así, por ahora, ya que han pasado unos 15 años desde que leí por primera vez V... ¡Pero! Qué bueno que los personajes de V. aparezcan en una novela sobre los cohetes V-2. V-2 habría sido un nombre aceptable para El arcoíris de gravedad, ahora que lo pienso. Pero El arcoiris de gravedad también es bueno).
20. Avión de regreso de Alemania a Londres, tiempo presente (de la acción principal de la novela, de todos modos, es decir, invierno de 1944). Es la fiesta de Navidad de PISCIS. Pointsman recuerda a sus colegas/colaboradores fallecidos, cuyas almas iluminan el árbol de Navidad. Piensa en su propio regalo: Slothrop. En la mente de Slothrop, persisten las obras de Spectro, de Jamf, incluso de Pavlov. Es un remanente ambulante y excitado de la «infancia de la Psicología». ¡Pointsman está un poco obsesionado! Sin duda «conmovido» (de nuevo) por estos pensamientos obsesivos, se le pone duro, lo que es atendido en un armario de herramientas por Maudie Chilkes, una secretaria de PISCIS. Es un poco cómico: todos estos bichos raros con cerebros grandes se ponen a emborracharse y se la chupan, como cualquiera en una fiesta ruidosa.
Pointsman y Gwenhidwy se retiran al apartamento de esta última para emborracharse y charlar de negocios. Gwenhidwy ofrece su teoría del Paranoico Urbano, del propio Londres como "una criatura inteligente". Cree que los oprimidos se han anidado en el East End para ser eliminados por las descargas de cohetes, que apuntan a esos burgos "donde viven todos los bichos". Estas víctimas forman parte de lo que Pynchon llamaría el "pretérito". Básicamente, estas son las personas que son ignoradas u olvidadas; aquellos que son manipulados como peones por los sistemas más amplios que hemos visto tomar forma hasta ahora. Slothrop es un ejemplo obvio de este tipo de personaje: un completo imbécil y títere, cuya existencia puede parecer un vector a través del cual se mueven otras fuerzas siniestras, cuyo único recurso es su excitación, que resulta de enorme interés para quienes, como Pointsman, buscan ejercer autoridad sobre él. Si, de hecho, UN EJÉRCITO DE AMANTES PUEDE SER DERROTADO, entonces un donjuán americano errante no debería ser ningún problema ¿verdad? Terminamos volviendo a la perspectiva en segunda persona/Pointsman, del capítulo 17. ¿Por qué somos nosotros, los lectores, Pointsman? ¿Es el intento de conquistar/controlar/ejercer dominio sobre este texto comparable a su obsesión perezosa? Puede que sea, en mi caso particular, como alguien que intenta darle forma al libro con esta guía. Pero, de nuevo, probablemente estoy siendo demasiado simple, incluso tonto.
21. Jessica y Roger, en Navidad, llevan a los hijos de la hermana de Jessica a una pantomima (teatro de mimos) de Hansel y Gretel (cf.: los juegos de hermanos de Katje y Gottfried en 1.14). La obra se interrumpe con la caída de una bomba calle abajo. Gretel se detiene para cantar directamente al público. Recuerdos de aquellas historias de británicos cantando villancicos en las estaciones de metro durante los atentados de Londres. Ella dirige al público en una cancioncilla: «Ahora canten con nosotros». (Posible spoiler: ¡compárese con la última línea del libro!)
Roger está hecho un manojo de nervios. Se deja llevar por la pantomima, inconsciente. Pero sabe que terminará. Sabe que perderá a Jessica. Sabe que su respiro de la guerra —«Ella es la inocencia más profunda en espacios de ramas y heno antes de que los deseos recibieran un nombre aparte para advertir que podrían no hacerse realidad»— regresará a su marido, Jeremy Beaver, quien, para Roger, es la Guerra. Roger está condenado. «Vas de sueño en sueño dentro de mí. Tienes pasaje a mi último rincón miserable, y allí, entre los escombros, has encontrado la vida. Ya no estoy seguro de cuáles de todas las palabras, imágenes, sueños o fantasmas son «tuyos» y cuáles son «míos». Más allá de la selección. Ahora somos algo nuevo, algo increíble». Hay algo en mi ojo.
PARTE 2: Un Perm' au Casino Hermann Goering
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1. Ah, un respiro. Recordemos a Pointsman en 1.17, pensando que Slothrop "debería estar en la Riviera ahora". Así es, encontramos a Slothrop en Francia, en la Riviera. Está tendido en un casino-resort, acompañado por los ingleses Teddy Bloat y Tantivy Mucker-Maffick. El resort lleva el nombre de la mano derecha de Hitler. El día es brillante y hermoso, en contraste con Londres en Navidad. Slothrop cree que está en una especie de permiso indeterminado: un poco de descanso y relajación, y una oportunidad para que el diestro pretendiente de mujeres ayude a sus amigos más desventurados a conseguir un gol. Hay, naturalmente, más en marcha.
En la playa, una belleza bañándose le hace ojitos a Slothrop. Bloat y Mucker-Maffick le dan empujoncitos en las costillas, como en aquel sketch de Monty Python sobre la palidez y la irremediablemente excitación inglesa: "¡Es una pasada! ¡Oooh! ¡Ooooh!". En un instante, es atacada por un enorme pulpo —¿un "gigantesco pez diablo de película de terror"? ¡O sea, Grigori, del episodio 1.8!— y Slothrop entra en acción. Armado con una botella de vino, corre hacia la bestia que se desliza. Rescata a la damisela en apuros y se percata de su acento. No, Alemán no. Holandés. En su brazalete se lee KATJE BORGESIUS, la misma doble agente holandesa del episodio 1.14. El momento de heroísmo de Slothrop dura poco. La paranoia se apodera de él casi de inmediato: «Las voces adquieren un matiz metálico, cada palabra un apretón de bordes afilados, y la luz, aunque tan brillante como antes, es menos capaz de iluminar... La estructura y el detalle llegan después, pero la conspiración que lo rodea ahora la siente al instante, en su corazón». Borgesius —ya sea un mal espía o simpatizante del papel de Slothrop como un extraño peón— prácticamente confirma sus sospechas. Ella lo llama «Pequeño Tyrone», una referencia a su vida anterior como niño milagroso médico-experimental, de la que se habla en 1.13. Aprieta el brazo de su salvador y susurra: «Quizás, después de todo, estábamos destinados a encontrarnos ...». Se acabó el respiro. Una escena tan absurda que conecta tanto con la primera sección del libro: desde el sueño de la adenoide gigante (1.2) del pirata Prentice, una película de serie B de los años 50, hasta los experimentos de Pointsman con Grigori (1.8) y el redespliegue del agente secreto holandés Borgesius (1.14). Las piezas se mueven. Pero ¿por qué? ¿Y con qué fin?
2. Confirmación (si la necesitábamos) de que el pulpo era en verdad Griogri, el pez diablo, transportado a la Riviera Francesa en "un recinto especial" por el Dr. Porkyevitch, un desertor soviético que trabaja con (¿o para?) Pointsman, pero que aún sueña con Rusia. De vuelta en el casino, Slothrop, Tantivy y los demás están de fiesta bajo los candelabros. Slothrop lleva una corbata pintada a mano de mal gusto. (Este tipo de corbatas, si no me falla la memoria, también aparecen en Inherent Vice de Pynchon). Slothrop se vuelve completamente CAD MODE, reuniendo una parte, o tal vez la totalidad, de su encanto para seducir a Katje, con actitud de tiara esmeralda y vestido de terciopelo verde mar. Mientras tanto, Slothrop confronta a Tantviy, su "aliado británico" y supuesto amigo, sobre todo el espectáculo de Grigori. (Nunca me había dado cuenta, pero Slothrop tartamudea un poco, como Porky Pig… además: ¿Porky evitch? ¡¿Eh?! Probablemente nada…) Tantivy descarta la idea de que todo fue una puesta en escena; otro caso de "paranoia Slothropiana". Pero Tantivy parece estar contagiándose también. Cree que algo le pasa a Teddy Bloat, que ha estado actuando de forma extraña últimamente.
A medianoche, Slothrop se acerca sigilosamente a la habitación de Katje. Intenta cortejarla con una canción. Puede que piense que es una ingenua, pero aun así la está presionando a fondo. «Sabiendo lo que se espera de ella, espera con una mirada insulsa hasta que él termina». Duermen juntos. O mejor dicho, ella «toma su erección en su tenedor estirado, en una única vibración con la que la noche se sintoniza». Se quedan dormidos. Slothrop ronca, y su cabeza está sujeta con una almohada. Estímulo y respuesta. Se le describe, en ese estado liminal entre el sueño y la vigilia, como «sin Slothrop», como si aún no se hubiera materializado; como una Polaroid aún en desarrollo. Se despierta de golpe y descubre que un ladrón se ha fugado con su ropa. Lo persigue por: un pasillo vacío, sobre una terraza de piedra, y finalmente trepa a un árbol, que ha sido aserrado, asegurando una larga caída. Aterriza a los pies de Teddy Bloat, quien le viste con el uniforme de un militar británico. La habitación de Slothrop ha sido vaciada: identificación, papeles de permiso, todo. Tantivy también ha desaparecido. Su "miedo rectal cada vez más fuerte" se aprieta. Imagina la historia de su familia al revés: los primeros Slothrop dejando Inglaterra para América, y ahora aquí está Tyrone, vestido de inglés. Susurra "Que te jodan" a los Ellos sin nombre ni rostro, cuyas maquinaciones apenas puede percibir. En el transcurso de un día, Slothrop ha sido despojado de todo: nombre, rango y número de serie, y ha quedado empapado y temblando en lanas húmedas del ejército británico. Se ha vuelto "des-Slothrop". ¡Pero no del todo! ¡Todavía no!
3. Slothrop ya está instalado en el casino, con uniforme de oficial británico y arreglándose el bigote. Su dinámica de "seductora y chivo expiatorio" con Katje continúa. Parece haber destellos de romance genuino, incluyendo una escena de juegos con cerditos ("¡Oink, oink, oink!", chilla Slothrop). Pero ambos son conscientes de que están interpretando papeles: ella la espía, él la cosa... espiada. Tantivy desaparece y es reemplazado por Sir Stephen Dodson-Truck, el impotente esposo infiel de Nora Dodson-Truck, la amante de Caroll Eventyr del episodio 1.18. Sir Stephen (como lo llaman) está instruyendo a Slothrop en runas germánicas, alemán técnico y todo lo relacionado con cohetería avanzada. Pasa su tiempo libre leyendo cómics de Plasticman y jugando con Katje. Aprender sobre los cohetes lo pone a Slothrop rígido. Es una condición que Katje parece dispuesta (o está obligada por contrato) a aliviar. Quizás lo estén reconectando. En lugar de que sus erecciones y orgasmos predigan los cohetes, ahora los cohetes provocan su excitación. Cabe destacar que aquí no caen bombas. ¿Quizás la magia predictiva del pene de Slothrop solo funciona en zonas de guerra activa? Sir Stephen tiene, según Slothrop, una "obvia participación en la trama". Pero, el lector podría preguntarse, por varias razones: ¿qué trama?
Esta sección se dedica a las meditaciones (de Slothrop, del autor) sobre “Ellos”, es decir, los conspiradores sin nombre que él (o el autor) no pueden nombrar. Slothrop emborracha por completo a Sir Stephen y lo presiona sobre su papel y sus supervisores. Poco se aclara. “Ni siquiera son sádicos…”, balbucea Sir Stephen. “Simplemente no hay pasión en absoluto…”. Por medio de una confesión, St. Stephen le canta a Slothrop una canción, “El pene que creía suyo”. Un breve interludio a Londres (y al inframundo), de vuelta al clarividente Eventyr, Peter Sachsa, Leni Pökler y Nora, la esposa de Stephen. Nos enteramos de la muerte de Peter y de la preocupación de que Eventyr pueda “mapear” con Sachsa, su control; identidades transpuestas e intercambiadas a través del tiempo, de la vida y la muerte. De vuelta al casino. St. Stephen se fuga. Le dice a Slothrop que sus erecciones son de enorme interés para "Fitzmaurice House", es decir, el Departamento de Inteligencia Política del Ministerio de Asuntos Exteriores. Pero ya casi lo intuimos. El agente Borgesius también planea su escape: "Después de todo, no van a ser amantes en paracaídas de velo soleado, dejándose caer suavemente, de la mano, hacia algo tranquilo y apacible. ¿Sorprendido?". Slothrop se despierta una mañana y la encuentra desaparecida, con un cigarrillo apagado junto a la cama. Al igual que St. Stephen, Katje es otra funcionaria. Su papel ya está cubierto. ¿Pero qué papel? Slothrop se encoge de hombros y fuma el cigarrillo apagado... "¡Qué insensatez, desperdiciar cigarrillos en tiempo de guerra!".
4. De vuelta en Londres. De vuelta con Pointsman. Echamos un vistazo a su poesía. Luego, a una reunión en "La Visitación Blanca", donde los conspiradores se quejan de la falta de financiación y de que todo el proyecto Slothrop se desmorona. Un gran obstáculo es el anciano Brigadier Pudding, cuyas dudas sobre "La Visitación Blanca" y la mezquindad general de las tonterías en la mente de los hombres se exploraron en 1.12 y 1.13. Pero Pointsman también tiene un plan para él. La reunión termina y Webley Silvernail, el asistente de laboratorio/conserje que ayudó a entrenar a Grigori para atacar a Katje en el casino, limpia el desorden, buscando colillas de humo, al estilo Slothrop, en los ceniceros. Se imagina a todas las ratas y ratones de laboratorio entrenados reunidos y cantando una canción sobre la libertad. Y luego les amonesta: «Los liberaría si supiera cómo. Pero aquí no hay libertad. Todos los animales, las plantas, los minerales, incluso otros tipos de hombres, se desintegran y reconstruyen a diario para preservar a una élite, que es la que más teoriza sobre la libertad, pero la menos libre de todos». Como de costumbre, las acusaciones más claras del libro —aquellas que rozan la tesis— las pronuncian los personajes más insignificantes de la cabalgata.
Ahora, a Pudding, y ese asqueroso plan de Pointsman, del que he estado bromeando, probablemente un poco entusiasmado. Al amparo de la oscuridad, se cuela por el hospital, pasando junto a las camas de veteranos conmocionados por la guerra, para reunirse con Domina Nocturna, una dominatrix con capa de piel, que se supone simboliza la muerte misma; una figura que Pudding afirma haber visto recorriendo los fétidos campos de batalla y las trincheras fangosas de la Gran Guerra. (Domina Nocturna es Katje Borgesius disfrazada). Ha estado sometiendo al brigadier a sádicas ceremonias de adoración: degradándolo, azotándole las arrugadas nalgas, etc. Esta noche será una especie de culminación nociva, un regreso al barro apestoso de las trincheras. Mientras él le grita a sus botas, ella le llena la boca de orina. Y luego de sus heces (Pointsman le ha estado dando laxantes). Pudding se lo traga con valentía. Anteriormente, el sadismo del bando aliado había sido embriagador y burocrático, en contraste con las payasadas más abiertamente (y caricaturescas) pervertidas del capitán nazi Blicero. Pero Katie ha aprendido de su tiempo bajo el mando de Blicero. Las entrañas de Pudding, donde ahora se revuelve y cuece la mierda, se comparan con el "Horno" de Blicero, del juego de Hansel y Gretel mencionado en la 1.14. Algo repugnante y extrañamente conmovedor: un veterano de la Gran Guerra tan nostálgico de los hedores de su guerra que se ve reducido a tragar literalmente excrementos humanos. Mierda que, según nos dicen, abunda con dosis potencialmente letales de E. coli . ¿Es este el plan de Pointsman para Pudding? ¿Reducirlo a un humilde y servil comemierda, y luego envenenarlo? Parece estar funcionando, si es así. Ah, y también: ¡cuando se come la primera mierda, se imagina que se la está chupando a un negro! Es asqueroso, por varias razones. Y me recuerda la ansiedad racial que vimos en 1.5, 1.18 y otros sitios. Todavía no sé qué hacer con esto.
(Nota: Tengo que decir… Son escenas como esta —más todo el asunto de las erecciones, que es considerablemente más juguetón e infantil— lo que probablemente llevó al comité Pulitzer a declarar el libro obsceno. Realmente no me creo la "obscenidad" como una categoría de maldad ni nada por el estilo. Pero esto es ciertamente un poco asqueroso).
5. Comienza en una especie de ensoñación. ¿El sueño de qué? ¿La guerra? En un párrafo, nos movemos a través del Frente. Luego a "La Visitación Blanca". Luego de vuelta al Casino Herman Goering. Volando de un lugar a otro, tratando de ponerse al día. "Anteriormente en El arco iris de gravedad ..." Es la primavera de 1945. La guerra casi ha terminado. Pero nadie (¿nadie?) lo sabe todavía. Slothrop ha sido prácticamente abandonado, y su paranoia está creciendo. "Aprenderá a oír las comillas en el habla de los demás". Puede vislumbrar la conspiración en su contra, en sus propias fantasías, durante las cuales puede percibir la voz de Roland Feldspath, el experto en sistemas de armas presentado en la sesión de espiritismo en 1.5. La consciencia despierta de Slothrop está obsesionada con las conexiones entre el Eje, los Aliados y la multinacional Shell Oil, que, liberada del tedio de la nacionalidad, puede jugar con todos los bandos. Le presenta la teoría a un hombre de Shell Oil, Hilary Bounce, también residente en la Riviera.
Aún trabajando en el programa de Pointsman (¿qué otra cosa se supone que debe hacer?), Slothrop encuentra un índice alemán de piezas de cohetes. Este manifiesto incluye una referencia a un dispositivo de aislamiento hecho de un plástico especial llamado Imipolex G, que fue ideado nada menos que por Laszlo Jamf, el mismo médico que realizó experimentos con "Little Tyrone" en su juventud (véase 1.8). También hay una referencia a un "Documento SG-1", aparentemente un secreto de estado. Slothrop envía a Bounce a una fiesta y luego usa su teletipo privado (es decir, el de Bounce) para hacerse pasar por Bounce y solicitar información sobre todo esto. Slothrop se dirige entonces a Bounce en la fiesta, organizada por un magnate local de fuegos artificiales llamado Raoul "Poudre" de la Perlimpinpin. Dato curioso: "Podre de le Perlimpinpin" significa, en francés , "vendedor de aceite de serpiente". Slothrop se escabulle a la fiesta, "luciendo elegante" (es decir, absurdo, con un traje francés verde, corbata floreada, zapatos de punta y un fedora azul medianoche con ala corta).
6. Slothrop, el gato montés, hace la escena. Un interludio relativamente corto y cómico en el mainson de la Perlimpinpin , donde muchos de los invitados bailan foxtrot, drogados con salsa holandesa con hachís (suena extremadamente asqueroso y estresante, pero cada uno tiene su opinión). Ya sea por casualidad o por las maquinaciones de la "trama", Slothrop conoce a un falsificador llamado Blodgett Waxwing, quien le regala un traje zoot blanco nuevo, un llavero y un sobre. Slothrop se encuentra observando, y siendo empujado a otra “trama”, que involucra un cargamento de opio, un montón de dinero y un tanque Sherman que se introduce de contrabando en Palestina. Entonces ese mismo tanque entra en la fiesta. El cañón dispara. Slothrop nota que no tiene una erección. "Este es un dato que Londres nunca obtuvo, porque nadie estaba mirando".
Abrazando el heroísmo por primera vez desde su batalla en la playa con Grigori, Slothrop se abalanza sobre el tanque, despacha a la conductora (una mujer llamada Tamara) y, a todos los efectos, salva el día, al más puro estilo de Errol Flynn. "Tú eres el hombre", le dicen, dos veces. Waxwing le recuerda que la secuencia del pulpo fue un montaje. Y esto fue real. Pero ¿cómo lo sabe siquiera? Waxwing le da a Slothrop su tarjeta de visita, con una dirección en la Rue Rossini. Le dice al hombre que pronto necesitará un amigo. Nuestro héroe admira su traje zoot, que había pertenecido a un chico mexicano del este de Los Ángeles llamado Ricky Gutiérrez, reclutado a la fuerza en el Ejército de los EE. UU. después de ser atrapado en los disturbios de los trajes zoot de 1943 y herido sumariamente en acción. Pynchon está siempre atento a los flujos de tensión y subyugación racial, que pueden llevar algo tan simple como una prenda de vestir desde Los Ángeles hasta una fiesta de estafadores y contrabandistas en el sur de Francia.
7. Otro capítulo monstruoso. Y particularmente relevante con respecto a la información que puede aclarar la(s) trama(s), es decir, la conspiración contra Slothrop y la de la novela misma. Descubrimos que el Imipolex G es un plástico innovador, desarrollado para el conglomerado químico alemán IG Farben, nada menos que por Laszlo Jamf. Una larga reflexión sobre la plasticidad y su "canon central: que los químicos ya no debían estar a merced de la Naturaleza". El orden se ha invertido. Descubrimos que Jamf descubrió el Imipolex G mientras trabajaba en una empresa suiza derivada de los laboratorios Sandoz, donde, se nos dice entre paréntesis, "como todo escolar sabe, el legendario Dr. Hoffman hizo su importante descubrimiento". (El Dr. Hoffman es Albert Hoffman, y su importante descubrimiento es la dietilamida del ácido lisérgico o LSD: ese alucinógeno todopoderoso usado en entornos clínicos contra pacientes ansiosos o no, y aplicado más ampliamente para catalizar revoluciones culturales de diversa gravedad, que habían alcanzado su punto máximo y retrocedido aproximadamente en la época en que Pynchon estaba componiendo El arco iris de gravedad.)
De todos modos. Slothrop también encuentra (a través de las solicitudes del Teletipo que presentó en 2.6) un manifiesto con un número de serie desconocido (S-Gerät, 11/00000) para un cohete especial que usa Imipolex G. Rastrear este cohete será su nueva búsqueda (¿aunque sea potencialmente autodirigida?). También encuentra una copia del London Times , donde se entera de la muerte, en combate, de Tantivy Mucker-Maffick; podría decirse que lo más parecido que tenía a un verdadero amigo. Ahora tiene a Blodgett Waxwing. Y así, salen hacia Niza. Así de sencillo. ¿De verdad puede ser tan fácil? (Spoiler: no).
Llega a la ciudad vestido como uno de esos hombres lobo de dibujos animados con un traje zoot, "no exactamente discreto". Los agentes de Waxwing le dan a Slothrop una nueva identidad (la de Ian Scuffing, un periodista inglés; auténtico tipo Graham Greene) y una dirección en Zúrich. Y así, rumbo a Zúrich, donde conoce a otro contacto de Waxwing, un ruso llamado Semyavin. Hay un interludio musical, titulado ¡Loonies On Leave! en el que los pacientes mentales (o "locos") no se distinguen de sus cuidadores. Los muertos visitan a Slothrop mientras duerme, y él reflexiona de nuevo sobre sus antepasados puritanos, "huesos y corazones alerta a la Nada". Se entera de la muerte de Laszlo Jamf y visita su cripta.
Zúrich está repleta de espías y especuladores de la posguerra, como Francesco Squalidozzi, un anarquista argentino, con la vista puesta en rehacer la "Zona" alemana de la posguerra. Desesperado por dinero, Slothrop se ofrece a servir de mensajero para Squalidozzi. Reflexiona de nuevo sobre los Slothrop de la época colonial: naturalistas y puritanos que se opusieron a las invasiones del capital. Pero: «Más tarde perdieron, o intercambiaron, el conocimiento de qué bando habían estado. Tyrone ha heredado gran parte de su insulsa ignorancia sobre el tema». Slothrop empeña su traje zoot y le paga a un ex agente de Sandoz llamado Mario Schweitar por información sobre Jamf. Información que, nos dicen al final del capítulo, podría resultar bastante preocupante en algún momento futuro. Yyyyyyy... escena.
8. De vuelta con Pointsman, en la "Visitación Blanca" y sus alrededores. Es a finales de mayo o principios de junio de 1945, con motivo de Pentecostés. Celebra la ocasión con un picnic junto al mar, acompañado por Roger Mexico, Jessica Swanlake y Katje Borgesisus, quien aparentemente sigue, eh, "alimentando" a Brigadier Pudding todas las noches. (El propio Pudding ha enfermado gravemente, probablemente como consecuencia de consumir tanta mierda humana). El Día de la Victoria en Europa ha pasado. La guerra ha terminado por aquí. Entonces. ¿Y ahora qué? Pointsman admite sentirse un poco "megalo" (es decir, megalómano), comparándose con el Führer en soledad, en sus últimos días. Está preocupado. Slothrop se le ha escapado de las manos, tras librarse de los espías de la inteligencia británica en algún lugar de Zúrich. Pointsman elabora un presupuesto y contrata a dos subordinados (Harvey Speed y Floyd Perdoo) para confirmar las numerosas aventuras sexuales de Slothrop (incluyendo 1003 puntuaciones en España). Su operación se llama Zona Episódica Slothropiana, Observaciones Históricas Semanales (ZEE OMS). Se quedan cortos en cuanto a los nombres de las londinenses, del mapa presentado en 1.3. Ni Jenny. Ni Sally W. Ni Catherine. Ni Darlene. Etc. (Sí conocen a la Sra. Quoad, del incidente de la prueba de dulces británica en 1.15). Pointsman se enfrenta a otra posibilidad inquietante: que los cohetes V-2 no cayeran en realidad donde Slothrop había tenido relaciones sexuales. ¿Quizás la extraña relación entre causa (erección) y efecto (cohete) ya no solo se ha invertido, sino que ha sido totalmente borrada? ¿O quizás solo fue donde Slothrop imaginó haber tenido relaciones sexuales?
En otros lugares, otras fantasías parecen materializarse. Se han filtrado informes de que una unidad africana, como la propaganda del Schwarzkommando descrita en 1.14 y 1.18, está arrasando Europa. Pointsman se está volviendo, según su propia estimación, "un poco loco". Está alucinando. Está perdiendo el control. Katje le tiene terror. Más terror que nunca al maníaco Capitán Blicero, con su vagina protésica forjada de cuero y hojas de afeitar. Pointsman comienza a escuchar la Voz. No es tan diferente de los esquizofrénicos y "locos" que residen en "La Visitación Blanca". La voz le dice que Roger México, con su mente robusta y racional, es la clave. Y que Pointsman debe separar a Roger de Jessica, cuyo amor es un obstáculo para la instrumentalización total de México en la nueva “trama” para encontrar y recuperar a Tyrone Slothrop. La Voz imagina un nuevo papel para Pointsman. Eso de la "síntesis"... "Protagonista y antagonista en uno". Todos alrededor de Pointsman se están poniendo muy nerviosos ahora. La Voz arrulla. "Yang y Yin". ¿Se ha invertido el guión de Pointsman? ¿El efecto precede a la causa? ¿Está abandonando su propia búsqueda frenética para descubrir una explicación totalizadora y mecánica de toda la realidad? ¿O su búsqueda se está volviendo simplemente frenética... pero de una manera diferente?
PARTE 3: EN LA ZONA
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1. Como dice el epígrafe de la sección: «Me parece que ya no estamos en Kansas». La guerra ha terminado y Slothrop se ha adentrado en «la Zona»: el paisaje continental de posguerra, rediseñado según el Acuerdo de Potsdam. Y también en otras líneas: «Ya empiezan a crecer vides sobre dientes de dragón, Stukas caídos, tanques quemados». Encontramos a Slothrop todavía en modo Graham Green, interpretando al periodista británico Ian Scuffing, con sus distinguidos bigotes. Siguiendo el expediente sobre Jamf proporcionado en 2.7, se dirige a Nordhausen, en pleno centro de Alemania. El expediente revela que, de pequeño, su padre prácticamente lo vendió a Jamf, como parte de un plan de consolidación de una empresa química multinacional. (Un intermediario aquí es Lyle Bland, un bostoniano involucrado en la interrupción de la inflación de la era de Weimar con su propia moneda privada, el Notgeld; la impresión de esa moneda fue subcontratada al negocio familiar Slothrop, la Slothrop Paper Company). Al leer esto, Slothrop es asaltado por un olor familiar, "el aliento del Ala Prohibida", que, naturalmente, produce una erección.
En el camino a Nordhausen, se encuentra con el Mayor Duane Marvy de la Ordenanza del Ejército de los EE. UU., quien es rebotado (literalmente arrojado) desde lo alto de un vagón de carga por el Oberst Enzian, el líder herero de los Schwarzkommandos africanos. Ambos figurarán más, más tarde, como adversario y (una especie de) aliado, respectivamente. También conoce a Geli Tripping, una "hechicera de piernas largas" que apuntala el harén de Vaslav Tchitcherine, un soviético que también opera en la Zona. Tripping lleva a Slothrop a las noticias de que básicamente todos en la Zona están luchando por el cohete (es decir, el cohete 00000, de 2.7) que, se cree, está listo para ser subastado en el mercado negro. A pesar de las dudas que pueda tener sobre acostarse con una bruja literal en el contrato de un tipo soviético amenazante, Slothrop hace el trabajo, perro sucio que es.
2. Mañana de nuevo; «El amanecer de un domingo que se presenta agradable»: una frase genial, signifique lo que signifique. Geli ha calzado a Slothrop con las enormes botas de Tchitcherine. Es una muestra del poder aliado de la posguerra: un estadounidense con disfraz británico, vestido con botas rusas. Los estadounidenses y los rusos se pelean por los cohetes nazis sobrantes, armándose para el nuevo conflicto que ya se está gestando. Es un «interregno», nos dicen. Un periodo entre periodos. Slothrop se dirige a Mittelwerke: la base subterránea de fabricación de cohetes, que funcionaba con mano de obra esclava del cercano campo de concentración de Dora. (Dato "divertido": se dice que allí murió más gente fabricando V-2 que la que murió utilizándolos en combate). La base subterránea se ha convertido en una especie de atracción turística, con su arquitectura nazi servil y sus exhibiciones de astronautas futuristas ("Space-Jockeys"), imaginando un futuro de conquista extraterrestre, con cascos hechos para parecerse a cráneos humanos de gran tamaño.
Largas meditaciones sobre las fascinaciones arquitectónicas de Etzel Ölsch, un estudiante de Albert Speer. Y sobre el uso simbólico de la doble integral, o ∫∫. El símbolo se utiliza, aparentemente, en los cálculos matemáticos de Brenschluss: el punto en el que el cohete agota su combustible y está sujeto solo a fuerzas externas (es decir, la gravedad). También, por supuesto, se parece a la SS nazi y a la runa protogermánica Eihwaz ᛇ , que significa "tejo", y se toma como símbolo de muerte. También, de forma más romántica, le recuerda a Slothrop "la forma de los amantes acurrucados dormidos" (él y Katje, por ejemplo). De hecho, la runa ᛇ a veces se asociaba míticamente con la columna vertebral. ¡Material denso! En cuanto a la trama, Slothrop vuelve a enfrentarse al mayor Marvy, quien lo persigue por el subsuelo. Hay una alocada huida (a través del ferrocarril subterráneo), en la que Slothrop es rescatado por un profesor de matemáticas llamado Glimpf y conducido a la guarida subterránea de un (¿ex?) científico loco nazi llamado Zwitter.
3. Con el Schwarzkommando ahora. Viviendo en los turnos mineros abandonados cerca de Nordhausen, se están consolidando en una comunidad de emigrantes (o expatriados), los Zone-Herero. Los alemanes los llaman "Erdschweinhöhle", los cerdos de las cuevas. Aprendemos más sobre Enzian, cuyo padre era europeo, y cuyo medio hermano (del mismo padre, un marinero ruso) es Tchitcherine. Enzian (¿y Pynchon?) reflexionan sobre las colonias africanas como "las letrinas del alma europea": depósitos del pecado, la violencia y la desigualdad que son un residuo, o un vestigio, de la llamada "civilización occidental". (Estas descripciones, por si acaso, me recuerdan un poco a las aventuras africanas de Céline en Viaje al Fin de la Noche ). Los Schwarzkommando también son llamados «Revolucionarios del Cero», y su búsqueda es coherente con las diversas corrientes de «misticismo cohete» presentes hasta ahora en la novela. Y su objetivo es su propia muerte. «El programa es un suicidio racial». Es una «muerte tribal», que pueden llevar a cabo ellos mismos, en lugar de simplemente desaparecer debido a la disminución de la natalidad. ¡Qué desolador!
Adoran el cohete como un instrumento de muerte; su arco es parte de un "movimiento hacia la quietud". Si los ingenieros del cohete lo vieron como parte de una nueva fase, inaugurando, como lo describe el científico alemán de cohetes Walter Dornberger, el paso de la humanidad a la era espacial, entonces los Zone-Herero (¿y Pynchon?) lo conciben como una fase final: el fin de la humanidad, ya sea literalmente (es decir, por extinción real a través de un cohete) o figurativamente/espiritualmente (es decir, a través de la sumisión del espíritu y carácter humano a la lógica de la máquina). Enzian discute esto con Joseph Ombidini, otro Zone-Herero y líder de un grupo llamado "Los Vacíos". Otra canción, "Convertido al suicidio", en la que el cantante enumera las muchas cosas que desprecian de la vida, la idea es que la lista se vuelve tan larga e interminable que el acto real del suicidio se pospone perpetuamente. Aprendemos más sobre el rol de Enzian como protegido y amante del desagradable colonialista alemán Dominius Blicero, alias Weissmann (esta relación se mencionó anteriormente, en 1.14). Por radio, otro grupo de Hereros de la Zona (los de Hamburgo) solicita ayuda. Así, se dirige a la superficie para ayudarlos. Mientras lo hace, reflexiona sobre su propósito: acechar las tierras de los opresores coloniales de su pueblo. Reflexiona sobre su destino: "¿Hemos sido ignorados o elegidos para algo aún más terrible?". ¿Es un Electo o un Pretérito? Una pregunta típicamente pynchoniana.
4. “Justo antes del amanecer”. Muchos capítulos comienzan al amanecer, o justo antes. ¿Quizás el figurativo “nuevo amanecer” se cierne sobre un horizonte que se aleja perpetuamente? (Al fin y al cabo, estamos en un interregno). Slothrop y la bruja Geli Tripping han escalado la cima del Brocken, el punto más alto de la cordillera del Harz en el norte de Alemania (o sea, “La Zona”…) y “el mismísimo plexo de la maldad alemana”. Los dos se están volviendo bastante cariñosos y adorables. Slothrop, el epítome de la cultura americana, no es ajeno a las brujas. Una antepasada suya, Amy Sprue, fue condenada a muerte “por brujería”. (El propio árbol genealógico de Pynchon está plagado de herejes similares: su antepasado, William Pynchon, tiene la distinción no solo de fundar Springfield, Massachusetts, sino también de ser autor del primer libro prohibido —y quemado— en el llamado Nuevo Mundo). Slothrop y Geli observan cómo sus sombras se expanden sobre la línea de nubes. Parecen enormes; «Imposiblemente desproporcionadas». La noche anterior, Slothrop y Geli se toparon con un grupo de Hereros y descubrieron su odio hacia Tchitcherine. No un odio político ni heredado de la guerra, sino lo que Geli llama «odio personal, puro y de antaño», es decir, el odio que Enzian siente por su medio hermano, por razones que aún no están cristalizadas.
Slothrop el títere es enviado a otra misión, por otra fuerza conspiradora, cuya persona clave es una mujer atractiva, siempre la punta de lanza, para el viejo Slothrop. Geli envía a Slothrop a Berlín, aparentemente para escapar de la persecución cada vez más fanática del Mayor Marvy y su banda de locos, llamada "Las Madres de Marvy". Geli organiza su tránsito a través de un globo aerostático llamado Schnorp, quien está dirigiendo un envío pirata de pasteles de crema a la capital ocupada. Como algo salido de Looney Tunes o Los Tres Chiflados, Marvy aparece en una avioneta, en busca de su presa. Una guerra de pasteles, entre todas las cosas, se produce. Pierden a los estadounidenses en el aire y flotan hacia Berlín, la puesta de sol, "un melocotón en un plato de porcelana".
5. Lo esencial sobre Tchitcherine. (No puedo evitar pronunciar su nombre como Gavin Rossdale canta "Glycerine" en el éxito post-grunge de 1994 de su banda, Bush). Tchitcherine es un "buscador de chatarra frenético... más metal que cualquier otra cosa". Sus heridas de guerra están cosidas con alambre de oro, como un cyborg dorado. Tiene dos misiones dentro de La Zona. Primero (como prácticamente todos los demás), recolecta piezas y secretos de cohetes nazis. Pero su subprograma es personal y más siniestro. Se dispone a matar a su medio hermano, Enzian, engendrado por su padre, un marinero ruso que tuvo una amante Herero, mientras disfrutaba de un permiso en tierra en el suroeste de África (véase 2.3). Este capítulo se dedica principalmente al pasado de Tchitcherine, que entrelaza algunos de los temas emergentes de la novela con el propio alambre de oro del autor.
Como: Anteriormente, Tchitcherine era un funcionario Stalinista que trabajaba en algún lugar a caballo entre los actuales Kirguistán y Kazajistán. Fumaba opio y hachís con un "chino pantanero" llamado Chiu Piang. Su trabajo oficial consistía en supervisar la latinización del alfabeto turco, un proyecto colonial que, naturalmente, rima con las conquistas alemanas de las tierras de Herero. Esta conexión se hace más explícita en la relación de Tchitcherine con un maestro de escuela llamado Džaqyp Qulan, cuyo padre es un mártir, asesinado en la revuelta kirguisa de 1916 contra el dominio ruso. Hasta ahora, la novela solo ha hablado del genocidio de los judíos europeos en la Segunda Guerra Mundial: ya sea en las referencias al genocidio herero (discutido en detalle en V. , la novela debut de Pynchon), las imágenes de "vaqueros e indios" de 1.10 (y sus propias resonancias con las relaciones raciales en los Estados Unidos anteriores a los Derechos Civiles). La muerte es una especie de energía ambiental; una radiación de fondo que el cohete expresa de manera completa, literal y material. Nos enteramos de los tratos de Tchitcherine con otro vendedor negociante de IG Farben, llamado Wimpe, también colega de Laszlo Jamf, y también presente en la sesión de 1.18. Se le describe como un "jinni de Occidente" (similar a un "genio"), que trafica principalmente con drogas psicoactivas. Está surgiendo una especie de consorcio químico que conecta a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Rusia, vinculando a Slothrop con Jamf, Wimpe y Tchitcherine. Como dice el propio Wimpe, en un discurso amenazante, al estilo de un villano de Bond, "nuestro pequeño cártel químico es el modelo de la estructura misma de las naciones". En su puesto en Asia Central, Tchitcherine oye hablar de una radiante "Luz Kirguisa" (¿quizás pruebas de bombas rusas?). La persigue, pero no la puede aprehender. Nos dicen que una búsqueda similar lo impulsa ahora, en La Zona. ¡Vale!
6. Slothrop despierta en un sótano de Berlín. Su cerebro y su trasero están en llamas. Intoxicación alimentaria, cortesía del agua sucia que sorbió de una fuente pública. En su fiebre, recuerda una conversación con Enzian. Los Herero de la Zona están dragando trozos de cohetes, buscando ansiosamente (como Slothrop, a su manera) ese número de serie: 00000. (¿Significa esto que el 00000 ya se ha disparado? ¿Y que los Herero de la Zona lo saben?) Enzian le enseña a Slothrop una especie de eslogan herero: Mba-kayere, que se traduce como "He sido pasado por alto". Véase: las reflexiones sobre el "pretérito" o "pasado por alto" en 1.4, 1.20, 3.3 y en otros lugares. Enzian sabe que varias fuerzas están conspirando para liquidar a su gente (de nuevo). ¿Qué hay de Slothrop? ¿Cuáles son los planes para él? Enzian no puede decirlo. «Todo lo que se sabe sobre ti es que sigues apareciendo». (Una de mis frases favoritas del libro, por cierto).
De vuelta al presente, Slothrop se encuentra con una tripulación (¿una tripulación enfermiza? ¿Como en V. ? ¿Quizás?) de ladrones y drogadictos, liderados por un traficante de drogas llamado Emil "Säure" Bummer ( Säure es ácido en alemán... ¿Ácido Fastidio? (Acid Bummer) ¿Como un mal viaje? ¿Quizás?) que ha liberado disfraces wagnerianos de un teatro de ópera cercano. Nuestro héroe rompe las alas de un casco, se pone una capa y se hace llamar Rocketman: una especie de superhéroe de cómic. Entra el marinero Bodine (otro remanente de V. ), un estadounidense que recluta a Rocketman para desenterrar un montón de hachís enterrado en Potsdam, donde los jefes aliados están reflexionando qué hacer con Alemania. Más allá de la abundancia habitual de incidentes, este capítulo es notable por algunas cosas complicadas que Pynchon hace con la línea de tiempo. Al principio, se nos dice que Slothrop "pronto será conocido" como Hombrecohete. También se nos dice que conocerá a una actriz de cine alemana llamada Greta Erdman. (No se encuentran, todavía no.) El autor parece —¡parece ! — estar incorporando algunos deslizamientos y condensaciones en el tiempo y el lugar, que adquirirán mucha más relevancia un poco más adelante.
7. Y ahora, a la lucha. Trajeado con su disfraz de Hombrecohete y armado con el mapa de Bodine, Slothrop —¿o simplemente lo llamamos Hombrecohete ahora?— se dirige a Potsdam para recuperar el hachís. Un detalle: las villas de Potsdam están bajo fuerte seguridad, mientras los nuevos líderes del mundo libre (incluido Harry Truman, de quien Slothrop acaba de enterarse que ha sucedido a Roosevelt) se disponen a repartirse el hachís. El tipo de situación que, en mi opinión, refleja el interés del autor por los marginados. Mientras Churchill, Truman y Stalin cambian el equilibrio del poder global, un soldado rechazado con un traje de ópera robado se encuentra en la periferia (del edificio, de la historia) buscando hachís como un recadero desquiciado. Slothrop y Säure hablan de cohetes, este último interesado en añadir todos los accesorios deseables a su extensa oferta en el mercado negro. Slothrop menciona el Schwarzgerät, ese componente sobre el que se posa en un manifiesto alrededor del capítulo 2.7, y su anfitrión se pone un poco sudoroso, refiriendo a nuestro héroe a un hombre llamado Der Springer, "el caballero que salta perpetuamente... por el tablero de ajedrez de la Zona". (Der Springer = "El Saltador", por supuesto ).
En fin. Volviendo al atraco. Su avance hacia la aldea de Potsdam es detenido por centinelas rusos, que le exigen que se quite las botas, que, como recordarán del capítulo 3.2, son las botas de Tchitcherine. Slothrop intuye que el propio Tchitcherine está cerca: «puede oír el tintineo de alegría de todas las piezas metálicas del hombre». Con el tiempo, Slothrop llega a la Conferencia de Potsdam, que «está iluminada como un estreno de Hollywood». Se cuela con sorprendente facilidad, quizá confundido (con su gorra y demás) con un mago o algún artista que está allí para deslumbrar a los dignatarios visitantes. Desentierra con las manos el hachís, que ha sido enterrado cerca de los aposentos de Truman. A punto de salir impune, conoce a nadie menos que a Mickey Rooney, el actor, quien «vaya donde vaya, ocultará el hecho de haber visto a Slothrop». Otro caso en el que, para una gran estrella como Rooney, la presencia de Slothrop apenas se nota. Al salir, con hacha en mano, Rocketman es capturado y una aguja familiar se clava en su brazo. (¿El amital sódico, como en 1.10, quizás?)
8. Un capítulo peculiar que parece un desvío. Pero luego todos parecen desvíos, hasta que todos encajan. ¿Verdad? Estamos en un submarino secuestrado, robado por la tripulación de Francesco Squalidozzi, del episodio 2.7. Nos enteramos de que el propio Squalidozzi fue perseguido desde Zúrich y a través de "lo que quedaba de Alemania" por agentes de inteligencia británicos en un siniestro Rolls Royce. Perseguido hasta Baviera, Squalidozzi conoció a Gerhardt von Göll, el director de cine responsable de las películas de propaganda del Schwarzkommando en los episodios 1.14 y 1.18, y quien también es el misterioso "Der Springer" del episodio anterior, el 3.7.
Los dos planean colaborar en una producción cinematográfica de Martín Fierro, un poema épico argentino, sobre un jinete gaucho con mala suerte, que es un héroe para el grupo anarquista de Squalidozzi. También es una historia que prominentemente figura un genocidio histórico, de indígenas argentinos, que Pynchon describe (avanzando rápidamente… la película aún no se ha hecho). Entonces: Squalidozzi y la banda de submarinos parten para encontrarse con von Göll, al norte de Baja Sajonia. En el camino, el submarino choca con el USS John E. Badass , que es el barco de Bodine. El submarino dispara un torpedo. Falla. Al parecer, Bodine había mezclado el café de la tarde con Oneirina, otro brebaje químico cortesía de Laszlo Jamf, que aparentemente permite la “modulación del tiempo” (¿qué sigue?). La descripción de la droga conduce a un grafiti drogadicto, con la perspectiva cambiando, nuevamente, a la segunda persona, como en 1.17. “¿Qué te sacará de tu olla de sopa? ¿Ya sucedió?” Las preguntas parecen dirigidas a Squalidozzi, pero también al lector. (Hace esto también en la conclusión de Mason & Dixon, con un efecto emocional considerable).
9. Tchitcherine está descansando en un jeep junto a un canal en Berlín, ¿el Landwehrkanal , probablemente? (Yo mismo he estado en Berlín, ¿ven…?), con su chófer/compañero (¿Lil Pard?), un kazajo dopado llamado Džabajev. Hablan de Slothrop, a quien acaban de detener, y por quién Tchitcherine confiesa que le gustaría, si no estuvieran en extremos opuestos del mismo objetivo (es decir, la recuperación del cohete). Hablan de la transcripción del último ensueño de amital sódico de Slothrop, que está plagada del prefijo schwarz (negro)- . “El negro recorre toda la transcripción”. Lo mismo podría decirse de El arcoiris de gravedad, con sus propias obsesiones con la negritud (como categoría racial), con la mierda, con el tono oscuro de la Muerte, y todo eso, etc., etc.
Una cosa molesta a Tchitcherine sobre Slothrop: ¿para quién está trabajando? ¿Está buscando el cohete 00000 (sabemos que es así)? ¿Está impulsado por alguna necesidad psicológica oculta, "impulsado por su Fenómeno Negro"? Todo lo que Tchitcherine, o cualquiera, sabe sobre él es que sigue apareciendo. Un gran gráfico, cortesía de Tchitcherine, sobre la libertad de Slothrop: "Es más útil corriendo por la Zona pensando que goza de libertad que si estuviese encerrado en algún lugar. Ni siquiera sabe qué es su libertad, y mucho menos lo que vale. Así que yo fijo el precio, lo cual no importa para empezar". Su compañero responde bruscamente: "Bastante autoritario..."
10. Slothrop aparece. Está en un catre, en un cubo blanco vacío. La gente habla ruso a su alrededor. Usando todas sus fuerzas, revisa su ladrillo de hachís recuperado. Se queda dormido de nuevo y sueña con su juventud, de nuevo en el condado de Berkshire, de la mano de su padre, mientras una bandada de pájaros de nieve se ve amenazada por la nieve.
Él regresa también, aparentemente libre (tal como es). Sale de la habitación blanca y descubre que está en un set de filmación. Es aquí donde conoce a Margherita “Greta” Erdmannn, la estrella de cine alemana en decadencia, como se predijo en 3.6. Ella está buscando a su hija, Bianca. Están en el set de una película, Alpdrücken, “Pesadilla”, donde Bianca fue concebida. En la película (una película de Gerhardt von Göll, por cierto… ¿o no?), Greta es atacada y azotada por el Gran Inquisidor interpretado por el actor Max Schlepzig, el mismo nombre que aparece en el pasaporte falso que Säure Bummer le dio a Slothrop. La coincidencia los asusta a ambos. “¿Qué sucede cuando lo paranoico se encuentra con lo paranoico? Un cruce de solipsismos. Claramente. Los dos patrones crean un tercero: un muaré, un nuevo mundo de sombras fluidas, interferencias…” Entonces: ¿qué pueden hacer? Aceptan sus roles, Slothrop como Gran Inquisidor y Greta como su víctima. En el set de filmación, recrean los azotes de Greta. Y ella llega. Y él también. Y mientras lo hace, ella grita el nombre de su hija desaparecida…
11. ¡Y hablando de hijas desaparecidas...! Este (muy) largo capítulo, que casi podría ser su propio cuento independiente, comienza con Franz Pökler, el ingeniero de cohetes "hombre de causa y efecto" de 1.18-1.19. Pynchon desarrolla la historia de Pökler usando algunos ritmos de edición francamente cinematográficos. La cita sadomasoquista de Slothrop y Greta en el set abandonado de Alpdrücken, y el anhelo de Greta por su hija llevan a Pökler a recordar lo excitado que se puso al ver la película Alpdrücken, con su frenesí que lo llevó al sexo (con su esposa, Leni) que lo llevó a tener su propia hija, Ilse. Una sensación de edición por asociación imaginativa y emocional, como si el libro fuera una película. Claro, la gente solía hablar de cómo las casillas que separaban los capítulos en las primeras ediciones de El arcoiris de gravedad, ya sabes... estos: □□□□□□□□□□□□ representaban las ruedas dentadas en los rollos de película. Estas se cambiaron en ediciones posteriores, un caso en el que el autor/editor o bien desmintió la teoría, o bien borró sus huellas. En fin. ¡Un tema bastante complicado!
Pökler está recordando esto mientras espera a su hija en Zwölfkinder, un parque de atracciones/comunidad fuera de servicio llamado Zwölfkinder, que es atendido y operado completamente por niños (o lo era, antes de la guerra). Voy a usar mi alemán oxidado para analizar algo de esto, así que tengan paciencia: wolfskinder , o "niños lobo", era un nombre que se les daba a los niños alemanes en Prusia Oriental, huérfanos por los avances del Ejército Rojo hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. "Zwölf" es la palabra alemana para 12, que es aproximadamente la edad de todos los niños aquí, es decir, adolescentes. Entonces: Zwölfkinder es una especie de juego de palabras, que significa "Niños salvajes de doce años", que bastante bien describe la operación. Mi mejor suposición. ¡Tómenlo o déjenlo, amigos! En cualquier caso, Zwölfkinder es una especie de Disneylandia germánica, donde la sensación de adolescencia estancada se hace literal porque todos los habitantes son adolescentes de verdad. Pökler ha venido aquí todos los veranos durante los últimos años para reunirse con su hija. Este permiso, lejos de su trabajo en los cohetes A4 y V-2, es prácticamente impuesto por su sádico supervisor, que no es otro que el bueno (¿malo?) de Weissmann, alias Blicero, el nazi fanático de los cohetes y pervertido sexual.
Parte de este sadismo implica (potencialmente) cambiar a Ilse por una doble que interpreta el papel de la hija cariñosa de Pökler. (Incluso fantasea con tener relaciones sexuales con ella, una fantasía de incesto pedófilo cuya crudeza se ve mitigada, aunque sea ligeramente, por el hecho de que el personaje no es en realidad su hija). Weissmann hace esto como una forma de controlar a Pökler, explotando su amor por su hija y su deseo de desempeñar el papel de padre cariñoso. En realidad, Ilse (al igual que la esposa de Pökler, Leni) probablemente esté presa en el campo de concentración de Dora, lo que ocupa cada vez más los pensamientos de Pökler tras ser transferido de la base de cohetes de Peenemünde a Nordhausen, colindante con Dora. (Creo que ésta es la primera vez que Pynchon reconoce el Holocausto de frente; no simplemente aludiendo a él con referencias a otros genocidios históricos, ya sea el de los dodos, los indígenas americanos, los herero o las víctimas de la revuelta kirguisa.)
Aprendemos un poco más sobre el cohete 00000 y el schwarzgerät, esos objetos gemelos que fascinan a Slothrop. Weissmann le encarga a Pökler la creación de un tipo de aislamiento plástico, una carcasa para el schwarzgerät. Mientras trabaja en los cohetes, la capacidad de Pökler para pensar "sin fanatismo" se ve asaltada por una creciente corriente de misticismo cohetero. Franz, como lo expresó su esposa Lent, "era una extensión del cohete". Ilse (la verdadera Ilse) también se deja influenciar. Ella quiere vivir en la luna algún día. Para estos personajes, el cohete no es, o no todavía, el símbolo de la muerte y el compromiso de la humanidad con su propio genocidio (que es lo que representa para Enzian, y posiblemente para Weissmann). Es una siguiente fase de la evolución humana, el inicio de una conquista del cosmos. El capítulo termina con el fin de la guerra, con los Aliados cercando las instalaciones de Pökler en Nordhausen. Escapa por Dora, dando un testimonio horroroso del genocidio. «Las puertas de la mierda, la muerte, el sudor, la enfermedad, el moho, la orina, la respiración de Dora, lo envolvieron mientras se arrastraba mirando los cadáveres desnudos que se llevaban...». El capítulo termina con Pökler sosteniendo la mano huesuda de una de esas víctimas y deslizando su anillo de bodas en su dedo. Es un acto de transferencia, ya que presumiblemente cree que su esposa, Leni, la agitadora intelectual antinazi, ha muerto en Dora. Ilse también. Aunque, de nuevo, el capítulo comienza con él esperándola —o a su doble— en Zwölfkinder, un vano intento de recuperar sus propios sentimientos de inocencia preguerra, estancados. Corten. Publiquenlo. Eso es todo.
12. “De vuelta a Berlín”, donde Slothrop y Margherita Erdmann se refugian en una casa de madera a orillas del río Spree. Este capítulo se siente como un bajón, tras la densa e intensamente triste sección de Pökler. Y esa melancolía también se filtra en el texto. (¡No me lo imagino!). Deambulando por la destartalada capital con la última de una larga lista de consortes femeninas, Slothrop empieza a perder la fe. ¿Por qué está aquí? ¿Qué está haciendo? “Slothrop, el S-Gerät y el misterio de Jamf/Imipolex le resultan cada vez más lejanos”. Su paranoia habitual se está desenredando, o disolviéndose, en algo nuevo, una “anti paranoia”, una sensación de que nada está conectado con nada. “O lo han puesto aquí por algo, o simplemente está aquí”. (Como lector, esta propuesta parece igualmente horrorosa. Imagínate leer unas 646 páginas y tener que lidiar con la posibilidad de que todo esto, aparentemente profundamente entrelazado y tramado intencionalmente, simplemente esté… sucediendo. ¡Menudo plagio!)
Un poco más abajo, Slothrop regresa a Bummer con los muchos kilos de hachís. En su cuartel general, encuentra una pieza de ajedrez de cinco centímetros, hecha de plástico, que el autor nos hace creer que es un tipo especial de plástico (¿es decir, Imipolex-G?). La pieza, por supuesto, es la seña de identidad de Der Springer, quien, como se describe en el punto 3.7, salta por la Zona como un caballo en un tablero de ajedrez. Se la dejaron a Slothrop, junto con un mapa. El significado, o al menos la ilusión que lo sustenta, está volviendo a aparecer. Slothrop sigue el mapa y se reúne con Bummer y la pandilla. Se habla de Beethoven (artista de bandas sonoras de fantasías fascistas) contra Rosini (un decadente holgazán). Un encuentro casual entre Trudi, una de las aliadas de Bummer, y Slothrop, en el que Slothrop tiene una erección con... ¿su nariz? Crece larga y erecta. ¿Como Pinocho? Slothrop regresa al sector estadounidense y encuentra a Margherita aullando. Lo extrañaba. O simplemente odiaba estar sola. Reanudan su rutina sadomasoquista sin mayores problemas. Es otro refugio, un remanso de paz (en cierto modo), lejos de la guerra, o de la posguerra, como lo fue para Franz Pökler y su supuesta hija Ilse en Zwölfkinder, como lo fue para Roger y Jessica en su casa en la zona de exclusión en 1.6. Slothrop sueña con una mujer atacada por varios animales. Sueña con Squalidozzi, "labrador de las profundidades". Estos sueños lo atormentan mientras pesca junto al río.
13. ¡Todos a bordo del… eh… Buqueaseo! Sí, amigos, el Buqueaseo: una especie de letrina ambulante y marinera, que es para la marina alemana lo que el baño es para la casa familiar. Este retrete flotante ha sido requisado por el Schwarzkommando, y su capitán/comandante, un ex ingeniero de cohetes llamado Horst Achtfaden, ha sido encarcelado en el cargo de Ingeniero Jefe. Tiene tiempo para reflexionar —o mejor dicho, no reflexionar— sobre su papel en toda la maquinaria de la guerra. Repite todas las excusas de siempre. «Lo exigió, nosotros no». Los fabricantes de fusiles tienen más culpa. ¡Diablos!, los fabricantes de máquinas de escribir tienen más sangre en sus manos. Etc. ¿Cómo lo llamó Hannah Arendt? «¿La banalidad del mal?». (Corriendo el riesgo de psicoanalizar, no se puede tener la sensación de que Pynchon, un ex empleado de la aeronáutica de Boeing, involucrado en un nivel aparentemente menor con el buen funcionamiento del llamado "complejo militar industrial", esté aquí, aunque sea de manera satírica, enfrentando su propio guante de culpa.)
La banda de Enzian lo interroga sobre el paradero del (cada vez más codiciado, al parecer) Schwarzgerät. Él mantiene (o finge) ignorancia. Solo trabajaba en control de peso, un engranaje más del mecanismo. «La gente del S-Gerät me era desconocida». Todos trabajaban con nombres en clave y coartadas, y nadie (salvo Weissmann) parecía estar al tanto de los entresijos de toda la operación. Una excusa típica. Pero también típica de un sistema ideado precisamente para permitir este tipo de negación plausible. Como los verdugos del pelotón de fusilamiento a quienes les dicen que hay una bala falsa en una de sus armas. Amenazados con ser arrojados por un inodoro (¿dentro de un inodoro? ¡¿ dentro de un inodoro?!... ¿Es posible que toda la estructura de la nave sea una fantasía de Achtfaden, quien está bajo los efectos del amatilo sódico?). Achtfaden revela el nombre de un ingeniero que trabajó en el dispositivo: Klaus Närrisch. Hasta ahí llega el honor entre ladrones.
14. Slothrop regresa con Greta/Margharita. Los dos parten en barcaza hacia Swinemünde, el puerto del Báltico. Él, disfrazado de Rocketman, sigue la pista de Geil Tripping en el Schwarzgerät. Mientras tanto, su nuevo amor (recordarán) busca a su hija, Bianca. Al llegar a la orilla de un balneario junto al canal, una mujer de negro le da escalofríos a Greta, y ella huye. «Cuando se materializa, es un tímido fundido...» (el lenguaje de Pynchon se vuelve cada vez más cinematográfico). En el muelle, divisan un enorme yate llamado Anubis, lleno de gente adinerada. Algunos reconocen a Greta (después de todo, es una famosa estrella de cine) y ella sube al barco con elegancia. Slothrop también lo intenta, pero alguien tira de la escalerilla y cae al agua, como en un desventurado dibujo animado. Con el pesado traje de Rocketman encima, Slothrop se libera de él y se desliza hacia un ojo de buey convenientemente abierto por Estefanía Procalowska, cuyo esposo, Antoni, es dueño del megayate Anubis.
Estefanía le cuenta a Slothrop la historia de Greta. Ella y su esposo, Miklos Thanatz, solían organizar un espectáculo sadomasoquista familiar (del que tendremos un adelanto más adelante en el capítulo), entreteniendo a las tropas nazis, al personal de los campos de concentración y a quienes trabajaban en los sitios de lanzamiento de cohetes. ("¿Montaje de cohetes? La mano de la Providencia se desliza suavemente a través de las estrellas y alarga a Slothrop un acogedor y fino dedo"). Bianca fue concebida durante una escena en Alpdrücken, donde Greta es violada por una pandilla de "hombres chacales" (en la mitología egipcia, Anubis es un dios con cabeza de chacal encargado de preparar a los muertos para el más allá). Slothrop se pone un conjunto de "ropa de noche" elegante, que "le queda perfecta". Luego se dirige a la parte superior del barco, donde es recibido con una canción y una orgía de decadencia, así como cosas normales de orgía no figurativa (es decir, sexo). Le recuerda a Slothrop la gran fiesta en casa de Raoul de la Perlimpinpin, allá por el 2.6. Bianca también está allí. Slothrop la marca como "una belleza", fijando su edad en "11 o 12". (Y si piensas que eso es un poco asqueroso, bueno... abróchate el cinturón...) Aprendemos más sobre Greta, sus tratos con Wimpe (líder de un cártel químico global presentado en el 3.5), y su pasión por Oneirine, el brebaje de Jamf mencionado en el 2.8. Tales conexiones, si es que son conexiones, y no solo más... cosas que suceden, son, por supuesto, notables solo para el lector, y no para Slothrop. Todavía no, de todos modos.
15. Bueno, entonces Slothrop se despierta después de la gran orgía de Anubis. Está teniendo sueños de Lewis Carroll. Un Conejo Blanco le ha estado hablando. Bianca se ha escondido en su camarote. Los dos tienen relaciones sexuales, lo cual resulta básicamente repulsivo porque el propio Slothrop la ha identificado como adolescente. (Algunos lectores han hecho los cálculos y han calculado que Bianca tiene 16 o 17 años, lo cual a) no importa mucho en cuanto a la edad de consentimiento; y b) es bastante irrelevante, ya que Slothrop cree que tiene 11 o 12 años, como se explica en 3.14). Lo que interesa no es tanto el acto (que es despreciable) sino lo que significa . Así que: lo intentaré.
Una de las grandes críticas al autor es que no negocia con personajes, sino con estilos. Pueden darle vueltas a esto. Pero creo que es cierto que sus personajes existen principalmente para representar ideas más grandes, incluso si no son todo lo que son. Durante la mayor parte de la tercera sección del libro, Slothrop ha parecido ser un hombre muy independiente. Se ha liberado (al parecer) de las garras de Pointsman y está siguiendo su propio camino (al parecer), a través de La Zona, para recuperar el Schwarzgerät, descubrir el misterio del cohete 00000 y dar sentido a su propia y peculiar relación, a través de los ajustes de Laszlo Jamf, con ambos. Su disfraz de Rocketman se erige como (parafraseando al personaje de Nicolas Cage en la película Wild At Heart ) "un símbolo de su individualidad y creencia en la libertad personal". Al abordar el Anubis, se deshizo de ese disfraz. Estaba equipado con ropa formal que le sentaba a la perfección. Se integra con naturalidad entre una clase de decadentes asistentes a orgías, hasta el punto de cometer un acto consumado de pedofilia. Slothrop, el yanqui blanco educado en Ivey, de ascendencia Mayflower, se ha convertido en uno de Ellos. Está sucumbiendo a la perversión y decadencia de la clase de poderosos con los que antes se había escabullido (como en la misión de Potsdam de 3.7). A saber: mientras Slothrop tiene relaciones sexuales con Bianca, se imagina que vive dentro de su propio pene. «Está encerrado». Esta imagen cobrará más sentido más adelante. Pero por ahora, basta con decir que Slothrop se ve atrapado por algo que parecía totalmente fuera de su control, y que tantos problemas le ha causado a él, a los ejércitos estadounidense y británico, y a todos en «La Visitación Blanca»: su maldito pene. Slothrop parece al menos vagamente consciente del pecado capital que ha cometido, y de que caer en esta situación desastrosa es precisamente lo que quieren para él. Se larga de allí.
16. Subiendo a toda prisa por una escalera, Slothrop divisa a un caballero japonés, mencionado anteriormente en 3.14. Se presenta como el alférez Morituri, de la Armada Imperial Japonesa. Slothrop, misteriosamente, habla arrastrando las palabras (¿como la nobleza sureña? ¿como la aristocracia? ¿como Ellos?). Morituri lo lleva aparte y le cuenta una historia que profundiza en la historia cada vez más extraña y siniestra de Greta Erdmann. (Pynchon encabeza la sección con el título «LA HISTORIA DEL ALFÉREZ DE FRAGATA MORITURI», aunque se trata de una historia que en realidad solo observa y que está repitiendo. Nota: Este subtítulo del capítulo me recuerda a Mellville en Moby-Dick , quien titula otra historia de una historia como «La historia de la prostituta».)
Erdmann había intentado triunfar en Hollywood. Fracasó, regresó a Alemania y tuvo pensamientos suicidas. Se convence de que es en parte judía, lo que aumenta su paranoia (esto es Alemania alrededor de mediados de la década de 1930, es decir, cuando las cosas "estaban muy mal"). Se retiró al spa/sanatorio Bad Karma ("bad" significa "baño" o "spa" en alemán, pero las connotaciones en inglés son obvias). Allí, sería observada por un especialista en histeria, llamado Sigmund (presumiblemente Freud, naturalmente). Pero los tratamientos de este Sigmund no implican la terapia hablada, sino una especie de lodo rico en radio, en el que se sumergen los pacientes. Morituri también está en Bad Karma en ese momento, por eso sabe todo esto. Una noche, sigue a Erdmann por la noche. Vestida con ropas funerarias negras, con un velo cubriendo su rostro (similar al extraño espeluznante de 3.14), secuestra a niños judíos locales y los ahoga en los baños de barro. Con una voz extraña, "toda una actriz y falsa", Erdmann se proclama Shekkinah (la luz hebrea de la creación), Israel y Dios mismo (o Ella misma). Dice que su hogar es "la forma de la Luz" (como la misteriosa "Luz Kirguisa" de 3.5, tal vez). Morituri interviene y salva a este niño, "el único acto de heroísmo conocido en su carrera". Le dice a Slothop que anhela regresar a su hogar, en Hiroshima (estamos en el interregno entre el Día de la Victoria en Europa y los bombardeos atómicos, recuerde). Por su parte, Slothrop, desconcertado por la historia del alférez Morituri, se adentra en las profundidades del Anubis. Bianca ha desaparecido. Y Greta se ha recluido en un baño. Slothrop intenta entrar, pero ella, de nuevo, histérica y recelosa de Slothrop en particular. "Pero tú eres uno de Ellos".
17. “Siempre fue fácil para los hombres venir y decirle quién debía ser”. Así se dice de Greta Erdmann, cuyo nombre, ahora sabemos, podría ser en realidad “Gretel”. (¿Como la Gretel de los Hermanos Grimm? ¿O la Gretel del juego de Weismann en 1.14? ¿O la Gretel de la pantomima de Hansel y Gretel a la que asisten Roger y Jessica en 1.21? Las Gretel abundan, en cualquier caso). Una reflexión sobre su carrera y cómo ella —como actriz, sí, pero también como persona— podía moldearse a los caprichos de quienquiera que la moldeara. Compárese esto con la hija de Greta, Bianca, un juguete adolescente (si acaso) en una guarida de pervertidos. Compárese también con Slothrop, cuya propia historia trata sobre su deseo de desvincularse; de ser más que un títere en conspiraciones que apenas puede comprender, pero que también parece ver por todas partes. Pynchon parece empujarnos, a nosotros, los lectores, hacia una paranoia similar que todo lo estructura. Por ejemplo: esta sección revela que, en la película alemana de vaqueros Weisse Sandwüste von Neumexiko, Greta actuó frente a "un caballo americano llamado Snake", que es (aleatoriamente, o no) el nombre del caballo de Tchitcherine, como se explica en 3.5. ¿Son tales cosas mera casualidad? (Recuerde el viaje del traje zoot de Ricky Gutiérrez de 2.6). Obviamente, estos detalles son deliberados, es decir, por parte de nuestro autor, que los está "tramando" conscientemente. ¿Pero con qué fin? ¿Se supone que, como Slothrop, debemos ser seducidos para creer que todas estas cosas encajan ? ¿O son solo... cosas? ¡Divagando un poco! ¡Perdón!
En fin. Nos enteramos de que, estando en Berlín con Slothrop, Greta se escabulló una noche y habló con un cadáver, quien le dijo que los muertos «viven muy por debajo del lodo negro» (véase la historia del alférez Morituri, sobre Greta y el lodo, en la sección anterior). (Además, y sé que me estoy desviando otra vez, y esto es trivial, vale, vale, pero si te aburre, mejor salta el tema, Jesús... El Arcoíris de Gravedad fue traducido al alemán por la novelista austríaca Elfriede Jelinek, cuya supuesta obra maestra Die Kinder Den Toten, o Los niños de los muertos, está narrada enteramente por cadáveres que se disuelven en el barro. Además: digo "supuesta obra maestra" sólo porque la he visto descrita como tal, es decir, como una obra maestra, pero no la he leído, porque aún no ha sido traducida al inglés, y porque “mein Deutsch ist nicht so gut”, mi alemán no es bueno). También en sus viajes a las bases de los cohetes, Greta toma nota de Gottfried, "la joven mascota y protegida del capitán Blicero", presentado en 1.14. Ella ve algo de su propia hija en él. Ella le dice a Slothrop que "algo" estaba siendo planeado, que involucraba a Gottfried y un extraño olor a resina. Ella espía una "reunión de nobles" en una base que Blicero llama "El Castillo". Allí, ve un dispositivo gris de plástico, que cree que se llama el F- Gerät. Slothrop insiste en que es su codiciado S-Gerät. "De acuerdo, S", asiente Greta. Así sin más. En El Castillo, Greta vestía un traje de plástico erótico ajustado. Ella lo describe como un abismo lujoso que produce un vacío, una sensación de nada. "Esto es Imipolex", le dicen, "el material del futuro".
18. De vuelta en el Anubis. Una tormenta ruge. El cielo está extrañamente brillante, cuando debería ser de noche. "En la Zona, en estos días, hay infinitas señales falsas". Los asistentes a la fiesta, la "carga fascista chillona" del barco, se tambalean, empujados de aquí para allá por una confluencia invisible de maldad y lujuria. Slothrop parte en busca de Bianca. Reflexionando sobre la historia de Greta (sobre el S-Gerät, sobre el novedoso uso del Imipolex de Jamf), comienza a perder la fe. Él no es el buscador. Él es el ingenuo. Está siendo provocado. Y estas ideas fueron sembradas en su cabeza en el Casino Hermann Goering. "Parece que hay necesidades sub-slothropicas que Ellos conocen, y él ignora". Están moldeando sus propios deseos y anhelos, antes de que el propio Slothrop pueda siquiera reconocerlos como tales. ¡Diabólico!
Aquí, Pynchon (de forma hermosa, creo) describió la aguda sensación de: que la posibilidad se ve limitada, de la mente, el corazón y el alma que dibujan límites en torno a su propia expansión. «Pero en la actualidad, alguna clase de espacio que Slothrop no puede atravesar se ha abierto a sus espaldas, puentes que habrían podido conducirlo hacia atrás fueron derribados para siempre. Cada vez le causa menos inquietud traicionar a los que confían en él. No siente las obligaciones de forma tan inmediata. Hay en él, en realidad, una pérdida general de emoción, un entumecimiento que debería alarmarlo, pero no lo alarma en absoluto” Y así se desvanece. (Me encanta este fragmento). Slothrop cree ver a Bianca escabullirse por la cubierta hacia el agua. Se lanza al agua, sin hacer ruido, en su persecución.
19. CORTE A — Tyrone Slothrop ha sido rescatado del agua por la capitana de un barco pesquero, Frau Gnahb. Ella y su hijo, "Otto el Silencioso", también van, por pura casualidad, camino a Swinemünde. Por pura casualidad —o por el destino, o por alguna conspiración paranoica— , conoce a Der Springer, el rey del mercado negro que, según cree Slothrop, tendrá una buena pista para el S-Gerät. El barco atraca en Swinemünde, y Slothrop se pone de nuevo su esmoquin, encogido y arrugado. Parece un idiota otra vez, dicho de otro modo. Armado con el caballo de ajedrez adquirido en 3.12 (parece que estoy describiendo un juego de rol de escritorio o algo así…), Slothrop se encuentra con Der Springer y descubre que su verdadero nombre es Gerhardt Von Göll. (Pero eso ya lo sabíamos, desde la 3.8). Se conectan con Klaus Närrisch, quien (como afirmó Horst Achtfaden en la 3.13) podría tener información decente sobre el S-Gerät. Von Göll ahuyenta con naturalidad a unos chatarreros que se acercan con una pistola del ejército estadounidense, y luego alardea de la relación entre la Élite y el pretérito: «Nos movemos a través de un diseño cósmico de oscuridad y luz, y, sin pretensiones, soy uno de los pocos que puede comprenderlo en su totalidad ». ¡Debe ser genial!
Hay una canción (un Fox trot sobre la bendición de la actividad del mercado negro), cantada para beneficio de esos pretéritos lugareños de Swinemünde, que aparecen como zombis o fantasmas. La pandilla —Slothrop, Von Göll, Närrisch, Otto— regresa al barco, que ahora se dirige a Peenemünde, la antigua Meca de las pruebas de cohetes nazis. (Nos enteramos de que Tchitcherine también puede estar en Peenemünde). El cargamento de Frau Gnahb consiste en coristas, chimpancés y un verdadero cargamento de vodka. Como era de esperar, se desata la locura. Las aguas están turbulentas. Todos —incluidos los chimpancés— se emborrachan con el vodka. Llegan a Peenemünde y lo encuentran ocupado por tropas soviéticas, lideradas por un tal Mayor Zhadaev. Están en proceso de ensamblar su propio cohete. Detienen a Von Göll. El asalto es interrumpido por los chimpancés borrachos, quienes comienzan a emitir largas columnas de vómito amarillo. Se desata el caos. Slothrop y algunos otros se escabullen para rescatar a Von Göll. Otto empieza a parlotear sobre algo llamado "La Conspiración de las Madres", una reunión anual donde todas las madres alemanas se reúnen y conspiran para implementar tácticas de dominación.
20. ¡La Gran Fuga ! ¿O... La Gran Extracción ? En una frenética secuencia de acción, Slothrop, Närrisch, Otto, la nueva novia de Otto, un grupo de chimpancés de circo —el “partido de la fuga"— se escabullen por los restos de las antiguas bases de cohetes para extraer a Der Springer. La base de cohetes de Peenemünde se describe como un "centro sagrado". Después de todo, Peenemünde (y especialmente el Puesto de Pruebas VII, el nombre de la verdadera instalación de lanzamiento de cohetes) fueron el corazón de la cohetería nazi, al menos hasta que fue asaltada por las tropas del Ejército Rojo en mayo de 1945. Ahora está en ruinas. Toda despojada y hueca. Slothrop fabrica cócteles molotov improvisados con botellas de vodka rellenas de plumas decorativas arrancadas de los trajes de las coristas. Nunca funcionarán. Pero implican, como mínimo, la amenaza de violencia. (¿Lo hacen ?) Aprendemos de la Ley de Kurt Mondaugen —Mondaugen, recordarán, era ingeniero espacial y colega de Franz Pökler, un practicante del "electro misticismo" que apareció en 1.19 y 3.11, y también como personaje en V. de Thomas Pynchon— que sostiene que "La densidad personal... es directamente proporcional al ancho de banda temporal". Siempre me cuesta aceptar cualquier cosa en este libro que sea vagamente matemática. (¿Y si es explícitamente matemática? Olvídenlo). La cuestión aquí es que Slothrop "ha empezado a diluirse, a desvanecerse". Tiene problemas para recordar su pasado, e incluso su presente. Su densidad personal aparentemente se está diluyendo, sea lo que sea que eso signifique. (Lo averiguaremos más adelante, juntos). En cualquier caso, parece estar un poco confundido. Haciendo preguntas y luego olvidando lo que estaba preguntando, sin darse cuenta en absoluto de que sus molotovs falsos eran falsos, un comportamiento que va más allá incluso del típico “duh-duh” tontería de Slothrop.
Slothrop y Närrisch localizan a Der Springer, quien se encuentra bajo los efectos de "¡algún tipo de droga! " (Slothrop la reconoce como amital sódico). El trío se enfrenta al mayor Zhdaev y a Tchitcherine. Tchitcherine saluda a Slothrop con un emocionado "¡Hombrecohete!" y le pregunta por qué va vestido como un fascista (es decir, con su elegante traje de noche). Slothrop y Närrisch desarman/desvisten al soviético, intercambiando ropa con ellos, para poder escabullirse sin ser detectados. Hay un breve desvío narrativo hacia la captura y muerte de John Dillinger. (Dillinger fue fatalmente asesinado a tiros a la salida de un cine. ¿Algo para tener presente, quizás?) Slothrop y Der Springer regresan al bote de Frau Gnahb. Närrisch se queda atrás, intentando contener la persecución soviética. A pesar de las protestas de Slothrop, se alejan sin él. Hasta ahí llegó el dicho "ningún hombre queda atrás". Acurrucado dentro de una tubería de drenaje rota, Närrisch reflexiona sobre su trabajo en Peenemünde. "¿Tuvo en su tiempo el programa S-Gerät en Nordhausen, tanta trascendencia como para que fueran tras él tantos individuos, naciones, firmas y comunidades? El propio Närrisch comienza a dispersarse, preparándose para la muerte. Se imagina como un cohete, alcanzando el Brennschluss (¿recuerdan? De 3.2). El combustible se ha agotado. Ahora pertenece a fuerzas externas. A la atracción inexorable. A la gravedad.
21. ¡Aquí vienen los hereros de la Zona! Enzian, Andreas y Christian, "actuando como Smith, Klein y French..." (Tuve que buscarlo: Smith, Klein y French era una farmacéutica estadounidense, adquirida por una empresa belga a finales de los 60). Ellos también están involucrados en un rescate audaz. O en un rescate que podría serlo . Intentan liberar a la hermana de Christian, secuestrada por el líder herero rival, Joseph Ombidini (del episodio 3.3), quien intenta abortar los aviones que la llevan dentro. Como un trío de Steve McQueens, salen en moto para rastrear a Ombidini hasta una refinería, anteriormente dirigida por Laszlo Jamf.
Visiones de la Zona siendo reestructurada, dividida por las fuerzas aliadas. Un camión británico recorre las calles con un altavoz: "Despejen las calles. Vayan a sus casas". Mientras alguien (¿Enzian?) se pregunta, "¿vayan a sus qué? " Comienza a especular que los bombardeos y La Guerra fueron en sí mismos invenciones. Como parte de un plan más grande de modificación y remodelación. "Todo significa que la Guerra nunca fue política en absoluto..." Enizian se está volviendo un poco maníaco (ha estado engullendo raciones de metanfetamina nazi). Se está sintiendo abrumado por un "terror paranoico". Está "demasiado encarnizado en su disputa con el ruso, como para preocuparse mucho por alguien fuera de él mismo..." ¡Encarnizado! ¡Una invención prácticamente melvilleana! En la refinería, encuentran a Pavel, el esposo de Maria y padre del feto en cuestión. Él también parece estar drogado; Todo esto fue detectado por los diversos gases ambientales de la refinería. Finalmente revela la dirección del "contacto médico de Ombindi", es decir, el médico que presumiblemente tiene a María. Está en Hamburgo, en Saint Pauli. Se marchan.
22. Slothrop se despierta en el mar y reprende a Von Göll (ahora, curiosamente, identificado en el texto principalmente como «Springer» en lugar de «Der Springer») por abandonar a Närrisch. Von Göll se ríe de esas preocupaciones frívolas y caballerescas. Necesita que Slothrop recupere un paquete para él. A cambio, Slothrop le pide a Von Göll que organice su baja militar (más risas). Slothrop quiere contactar con sus antiguos compinches en el ejército británico. ¿Por qué? ¿No se había librado finalmente de ellos? ¿Se trata de un intento de recuperar su menguante densidad personal, aferrándose a fuerzas externas, a otras personas? Sea como sea, Von Göll promete entregar los papeles de baja en la ciudad de Cuxhaven, en el Mar del Norte, donde aparentemente operan los británicos, «la única conexión inglesa con el Cohete que queda». Naturalmente, estos documentos harán que los británicos se den cuenta de que Slothrop, al menos por ahora, todavía está ahí fuera .
Bajo una lluvia torrencial, Frau Gnahb divisa un barco familiar. Es el Anubis, el crucero de pederastas del 3.14. El preciado cargamento de Von Göll está a bordo. Establecen un rumbo de colisión. Embisten el barco y Slothrop sigue adelante, «salado y bucanero». Llega a oscuras a la sala de máquinas. Empieza a perderse de nuevo. Oye una voz (¿la suya? ¿Pero exterior?) que lo guía, recordándole cómo usar su cuerpo. Lucha con los nombres. En la oscuridad, encuentra «algo colgando sobre sus cabezas. Unos muslos helados en seda mojada se balancean contra su cara. Huelen a mar». Pero hay otro olor. O huele… «a perfume y mierda y olor a salmuera… y olor a… a… ». De Imipolex G, supongo. Su familiar hedor descrito antes en el 3.1. ¿Y? ¿Es esta la pobre Bianca? ¿Muerta y envuelta en Imipolex G? Slothrop encuentra el paquete de Von Göll, envuelto en papel marrón. Lo agarra, intentando evitar enfrentarse a lo que cuelga en la periferia.
23. Regresamos, por fin, a "La Visitación Blanca". ¿Qué ha estado pasando allí, en cualquier caso? No mucho. El Brigadier Pudding ha muerto de E. coli, presumiblemente por comer demasiado de la mierda de Katje (o, eh, de Domina Nocturna), en esos nauseabundos rituales nocturnos de allá por el 2.4. Pointsman está en Londres, intentando seguir con su trabajo almorzando con varios industriales adinerados (la financiación estatal, y los estados, ya no importan mucho). Katje sigue allí, y parece pasar sus días vagando por los pasillos vacíos. Encuentra unas latas de película —quizás dejadas por Webley Silvernail— que contienen la grabación de ella, grabada por Osbie Feel en el 1.14, que a su vez se proyectó para acondicionar al pulpo Griogri y prepararlo para el rescate del Casino en el 2.1. También hay imágenes de Griogri reaccionando a la grabación de Katje. Al igual que las incursiones fantásticas de Prentice de 1.1 y 1.2, este es otro caso en el que el autor explica cómo funciona el libro en sí: la forma en que los escenarios se amplían, se abren dentro de otros, se alejan, etc.
Los grabados de Osbie también incluyen una prueba de pantalla, con el propio Osbie. Está desarrollando un escenario para una película llamada Doper's Greed , protagonizada por Basil Rathbone y el actor húngaro SZ Sakall, junto con "el enano que interpretó el papel principal en Freaks". (¿Cuál? ¿Angelo Ristotto? ¿Harry Earles?) Es una película del oeste, sobre vaqueros que comparten alucinaciones, quizás atribuibles a cactus psicoactivos. (Esto refuerza mi teoría de que Osbie es un doble o una variación del empresario de LSD Owsley Stanley). Los personajes de Rathbone y Sakall debaten interminablemente si matar al enano, que está vestido de sheriff. Deciden hacerlo, y el sheriff sale corriendo de allí. Katje "reconoce un mensaje cuando lo ve". Rathbone es el propio Osbie. Sakall es Pointsman. El enano es "todo el oscuro y grandioso Plan". Osbie sabe que los planes de Pointsman son un callejón sin salida. Pointsman/Sakall termina cayéndose del caballo en un abrevadero. Katje capta el mensaje. La caída de Pointsman está asegurada. Abandona "La Visitación Blanca" y va a visitar a Osbie y al Pirata Prentice, quienes, efectivamente, están conspirando contra Pointsman. Ha surgido una nueva "contrafuerza". Nota: además de la conexión con Owsley, podríamos interpretar a Osbie como otro sustituto del autor. Su película para Katje es como una novela en sí misma. "Léela alegóricamente", dice. (¿Hay otra forma de leerla?)
24. El Pirata Prentice sueña, como al principio del libro, en el capítulo 1.1. Se encuentra dentro de una "estructura inquietante", repleta de gente. El espacio en sí tiene múltiples capas y parece generarse espontáneamente, como si estuviera forjado con materia orgánica o algún polímero químico de última generación. La gente sigue tiras de caramelos que se extienden, aparentemente hasta el infinito. Es una especie de paraíso. O de purgatorio. O algo así. Hay comités dedicados al cohete A4, a la autodefensa, a las "empresas petroleras", etc. Un sacerdote llamado Padre Rapier ofrece un sermón sobre su complot. "Tenemos que seguir adelante bajo la posibilidad de morir solo porque Ellos quieren que muramos: porque necesitan nuestro terror para sobrevivir. Somos sus cosechas..."
Como el escenario de la película Doper's Greed de Osbie Feel, este mundo onírico parece conjurado con un propósito definido: es un lugar de reunión para varias personas que se han vuelto en contra de Ellos. Gerhardt von Göll está allí. Y Sir Stephen Dodson-Truck. Dodson-Truck ofrece una vaga descripción del lugar. Cualquiera que entre en este lugar debe primero lidiar con una tremenda vergüenza y culpa. El propio Dodson-Truck está ahora mismo "involucrado en el ejercicio 'Naturaleza de la Libertad'". Prentice llora, confrontando la posibilidad de un futuro en el que lo haga "sin haber ayudado a nadie", condenado "a permanecer entre los Pretéritos". Entonces se imagina entre los Elegidos, presenciando las pruebas de "la nueva Bomba Cósmica" (así se llamó a la bomba atómica durante un breve período después de su despliegue inicial en Japón). Katje llega ahora, dentro del sueño. (Sabemos por lo anterior, 3.23, que está considerando desertar). Ella también se enfrenta a la culpa: la de su antepasado, el prodigioso asesino de dodos Frans van Der Groov (cuya historia se describió en 1.14). Juntos en este sueño, Pirata y Katje bailan. Ambos se sienten en perfecta armonía con los demás al moverse, unidos en su Preterición. Puede que estén en todas partes, pero no pueden invadir el mundo onírico de los desertores.
25. De vuelta con Slothrop. Con la ropa de Tchitcherine, viaja hacia el norte por la costa báltica, a Cuxhaven, para recibir su baja, según lo acordado con Von Göll en 3.22. Observa a las nacionalidades desplazadas vagar por el paisaje, volviendo a casa con dificultad, o simplemente arrastrándose. Las SS han arrasado todos los campos de patatas. No para alimentarse ni para destilar vodka. Para combustible para cohetes. Sueña con el fantasma de Tantivy Mucker-Maffick, «su amigo de antaño» (recordarán que Slothrop recibió la noticia de su muerte en 2.7). Slothrop le pregunta al fantasma si se le ha aparecido para ayudarlo. «No, Slothrop», responde el espectro. «Tú no...». ¿Quién, entonces? Vemos una lista de los deseos de Slothrop ofrecidos a las estrellas de la noche. Uno de ellos: «Que Bianca esté bien, y-y...». ¿Pero acaso no sabemos que Bianca no está bien, es decir, desde el minuto 2.22? ¿O, como sugiere el tartamudeo, es simplemente un conocimiento que Slothrop intenta evitar confrontar directamente? Como para compensar su decepción con la niña, Slothrop ayuda a Ludwig, un chico regordete ex-Juventudes Hitlerianas, a buscar a su leming desaparecida, Úrsula. Úrsula ha adquirido autonomía y ha recorrido el paisaje a toda velocidad, sola. La comparación —entre Slothrop y este lemming repentinamente liberado— es probablemente evidente.
Slothrop recibe la visita de otro fantasma: el de su antepasado, William Slothrop. (Según tengo entendido, gran parte de este material se inspira en la propia ascendencia de Pynchon). Descubrimos la afición de William por el pastoreo de cerdos y por pasear por la campiña estadounidense, charlando con quien se cruzara en su camino. Descubrimos sus herejías, publicadas en un tratado titulado Sobre la preterición, en el que afirmaba que los Elegidos y el Pretérito son categorías que se crean mutuamente, y que Jesucristo (patrón de los Elegidos Coloniales) simplemente no importaría de no ser por Judas Iscariote, quien representa al Pretérito y al pisoteado. Sobre el pretericio se convirtió en el primer libro no sólo prohibido, sino quemado, en Boston. El autor reflexiona sobre las implicaciones de William Slothrop y sus escritos. "¿Podría haber sido William la derivación que Norteamérica jamás se atrevió a tomar en su camino? ¿El punto singular en que la nación saltó con tanto desacierto?” (Esta sección se lee como un borrador de la propia novela colonial de Pynchon de 1997, Mason & Dixon). Comparamos las posibilidades de la América colonial con las de La Zona, y la esperanza de que, en algún lugar dentro de ella, alguien recupere “un solo conjunto de coordenadas desde las cuales proceder, sin elección, sin pretérito, sin siquiera nacionalidad que lo joda…” Pynchon considera el paisaje de la posguerra como un lugar de tan profunda posibilidad. Terminamos con Slothrop y Ludwig encontrándose con una niña que lleva un paquete de pieles de contrabando. La siguen hasta el sótano de una iglesia, donde encuentran nada menos que al Mayor Marvy, visto por última vez, creo, siendo golpeado con pasteles en 3.4, cuando Slothrop volaba en un globo aerostático con Schnorp. ¿¡Recuerdan a Schnorp!?
26. Pero el viejo némesis de Slothrop, curiosamente, ni siquiera lo reconoce. Quizás sea el uniforme ruso. Quizás sea esa "adelgazamiento" que se menciona en 3.20. En cualquier caso, recibe en su guarida a Slothrop —quien adopta un acento a lo Bela Lugosi para parecer ruso (Lugosi es húngaro, por supuesto)— y le da champán y chile atómico (un brebaje especialmente masculino, que es incomiblemente picante). Marvy envía a huérfanos de guerra, como la niña del episodio anterior, a recolectar mercancías valiosas para venderlas en el mercado negro. Su compañero es Clayton Chiclitz, también conocido como el Viejo Chiclitz Sanguinario. (Otro personaje familiar para los seguidores de Pynchon: aparece en V. y como jefe de la megacorporación militar Yoyodyne en The Crying of Lot 49. Aquí, es un modesto fabricante de juguetes infantiles racistas. Suponemos que sus ganancias posteriores son atribuibles a sus diversas redes de explotación en la zona).
Entre esos chanchullos, Chiclitz y Marvy conspiran con Tchitcherine para asaltar una base cercana del Schwarzkommando. Slothrop no puede soportarlo. Con el pretexto de hacer un reconocimiento, Slothrop se dirige al campamento para advertir a los hereros de la zona del inminente asalto. En el camino, comienza a perderse de nuevo. No puede recordar lo que está haciendo. ¿No se suponía que era el "detective privado empedernido", atando cabos sueltos en torno a Jamf, Imipolex G, el S-Gerät y su propia historia personal como sujeto de pruebas infantil? Ahora solo se siente como si estuviera "¡BUSCANDO UNA AGUJA EN UN PAJAR!". Llega al campamento (Enzian no está allí) y les advierte. Reuniendo lo que le queda de memoria, les cuenta la historia de Greta Erdmann (capítulo 3.17) sobre Blicero, el Heath, el S-Gerät, Imipolex G y el joven Gottfried. Les dice que el esposo de Erdmann, Miklos Thanatz, podría saber más. Andreas, el amigo íntimo de Enzian, le explica a Slothrop el logotipo del mandala del grupo: es una fusión de opuestos que trabajan juntos, y se refleja en las cuatro aletas del cohete, lo que explica el lugar que ocupa este en el supuesto destino del grupo.
27. Información sobre el Schwarzgerät, extraída de un Närrisch narco hipnotizado por Tchitcherine. Por ejemplo: había una conexión de radio unidireccional desde tierra hasta el S-Gerät, y una línea especial de oxígeno. ¿Algún tipo de postcombustión? Cada vez más curioso… Tchitcherine, Marvy y Chiclitz llevan a cabo su asalto al campamento del Schwarzkommando. Pero, tras ser advertidos por Slothrop, se han fugado.
Sin hacer nada, los tres hablan sobre las perspectivas de la posguerra. Tchitcherine está preocupado por un juicio militar por parte de los soviéticos, si descubren cómo sus operaciones están siendo dictadas por su venganza personal contra Enzian. Marvy y Chiclitz, mientras tanto, sirven a poderes superiores: General Electric, IG Farben, las potencias corporativas multinacionales que se están consolidando en toda la Zona. Hasta ahí llegan las posibilidades anárquicas de la posguerra, reflexionadas por Slothrop 3.25. ¿Qué dijo Pasolini? "¿Nada es más anárquico que el poder"? Tchitcherine recuerda a Wimpe, el hombre de IG Farben del 3.5. Los estados están anticuados. Está surgiendo una nueva superpotencia, un cártel de cohetes: "Una estructura que atraviesa a todas las agencias, humanas y de papel que alguna vez la tocaron".
28. Slothrop está "flotando hacia Cuxhaven". Llega a un pueblo costero, cerca de Wismar, en vísperas del festival Schweinheldfest, dedicado a Plechazunga, «el Héroe Cerdo», quien ayudó a estos aldeanos a repeler una invasión vikinga allá por el siglo X. Pero el zapatero local, que suele disfrazarse de cerdo para las festividades, no regresó del frente. Y así: Slothrop se ve obligado a adoptar otra identidad: la de Plechazunga, un cerdo de colores brillantes. El traje, señala el autor, «...parece que le sienta de maravilla. Mmm». (Compárese esto con el traje zoot que le regalaron en 2.6 y el esmoquin que le pusieron en el Anubis en 3.14, que también le «encajaban de maravilla». Compárese esto también con la historia de 3.25, sobre el antepasado de Slothrop, William, quien santificó a los cerdos como avatares de la preterición).
Durante el festival, estalla un motín cuando la policía desmantela operaciones locales de mercado negro. Slothrop se escabulle con la ayuda de una joven. «Tiene unos diecisiete años, rubia, cara joven, fácil de herir». (Ecos de Bianca aquí…) En el camino, Slothrop (todavía vestido de Plechazunga) se hace amigo de un cerdo errante, al que sigue, cantando una canción sobre lo «alegre compañero» que es un cerdo. El cerdo lo lleva, entre todos los lugares, a Zwölfkinder, el parque de atracciones infantil abandonado, donde Franz Pökler tenía sus relaciones anuales con su hija (o hija-dopplegänger), Ilse. Y, efectivamente, esta cerda, Frieda, pertenece a Pökler, que todavía está allí, holgazaneando en Zwölfkinder, donde lo vimos por última vez en 3.11. Bombilla. El nombre resuena. Slothrop se desahoga con su historia sobre la búsqueda del S-Gerät (Pökler no puede ayudar allí) e Imipolex G ("una poliimida aromática"). Pökler le habla a Slothrop de Ilse, y los pensamientos sobre Bianca regresan de golpe. (Las conexiones entre Ilse y Bianca se han establecido, a través de su extraña simetría de sus concepciones, desempaquetadas en 3.10 y 3.11). "... todavía está allí, fresca, agria y dulce, esperando que la absorbas por completo hasta llegar a tus células más profundas, hasta mezclarse con tus sueños más tristes". Admito que no estoy 100% en lo que va todo este asunto de Bianca . Su muerte es una especie de pérdida de la inocencia, que Slothrop no pudo evitar; de hecho, participó en su explotación y degradación, durante sus breves vacaciones como uno de Ellos, allá por 3.15. ¿Es un recordatorio de la propia caída (o conversión) de Slothrop en la barbarie? ¡Keine Ahnung!
29. Slothrop insiste en que Pökler le dé información sobre la conspiración general Jamf-Imipolex-G-S-Gerät. Pökler parece dispuesto, pero "se desvía constantemente". Habla sin parar de películas alemanas (sabemos por 3.11 que su concepción de la realidad se ha vuelto cada vez más cinematográfica... y lo mismo ocurre con la prosa de la novela, hasta cierto punto). Consigue contarle a Slothrop sobre una serie de conferencias de Jamf a las que él, Pökler, asistió cuando el eminente químico estaba en la vejez. Las conferencias desembocaron en una locura, ya que Jamf arremetió contra la centralidad del carbono en nuestra comprensión del universo, que había empezado a considerar "como una humillación cósmica". Odiaba el enlace covalente. Era una especie de “química nacionalsocialista” que consideraba a los químicos como leones rugientes, “eternos depredadores”.
Pökler empieza a enturbiar estas memorias con recuerdos de Rudolf Klein-Rogge, estrella de cine alemán que interpretó a un científico loco en el clásico de Fritz Lang, Metrópolis (una película que, con su triunfo del clasicismo y la ciencia, ofreció una utopía modelo para un joven Pökler). Klein-Rogge también interpretó al super siniestro Dr. Mabuse, un astuto hipnotizador que apareció en una serie de populares películas alemanas. Al igual que Mabuse, Laszlo Jamf parecía orientado "hacia una forma de muerte que pudiera demostrarse que contenía alegría y desafío". Esto resuena con el espíritu de Walter Ratthenau, quien advirtió en 1.19 que la muerte estaba perfeccionando su reinado. Jamf quería ir más allá de lo orgánico, al mundo de la síntesis pura. De la muerte pura. La química como culto fascista a la muerte. (Dato curioso: los futuristas italianos, que eran grandes defensores del fascismo, imaginaron una cultura culinaria renovada que cambiara las pastas pesadas y los cereales por plásticos comestibles, una fantasía particularmente jamfiana). Nos enteramos de que Jamf en realidad nunca dio el salto al mundo de los sintéticos, el mundo más allá del carbono. Fue reclutado y enviado a otro lugar, a América, "bajo la siniestra influencia de Lyle Bland". ¿Lo recuerdan? ¿Lyle Bland? ¿"Tío Lyle"? Ya saben: de 3.1, el industrial con profundos vínculos con el clan Slothrop, y con el infante Tyrone, especialmente. Bueno, ¡prepárense para más aventuras del tío Lyle!
30. Llenando algunos espacios en blanco ahora: Lyle Bland, y las diversas conspiraciones y cárteles a escala global que lo involucran. Recordarán de 3.1 que Bland se hizo bastante rico durante la era de Weimar, al imprimir su propia moneda para distribuirla en la Alemania de entreguerras. (La impresión de los billetes reales fue realizada por la Slothrop Paper Company). Le encarga a un agente alemán, Bert Fibel, que vigile de cerca al infante Tyrone. A través de sus diversos institutos y fundaciones, Bland "ha tenido sus ganchos de carne en el día a día estadounidense desde 1919". Él solo apagó aviones por un carburador de 160 kilómetros por litro. Sus operaciones comerciales se extienden por Estados Unidos, Europa y quién sabe dónde más. Su currículum es como la canción de los Stonecutters de Los Simpsons ("¿Quién controla la Corona británica? ¿Quién mantiene el sistema métrico decimal? ¡Nosotros! ¡Nosotros!"). De hecho, Bland consolidó gran parte de su poder como miembro de alto rango de la masonería, anteriormente una sociedad secreta similar a la de los Stonecutters que, para la época de Bland, se había convertido básicamente en un club de hombres de negocios. Bland es nombrado masón por cortesía, después de arreglar un montón de máquinas de pinball averiadas en un club masónico de Misuri. El autor enumera varias conspiraciones relacionadas con la masonería y su influencia en la vida estadounidense, influencia que Bland parece ser capaz de ejercer prácticamente por sí solo. (Para más información sobre estas conspiraciones, el autor remite al lector a Ishmael Reed. La novela de Reed, Mumbo Jumbo, sobre un predicador vudú de Harlem que se enfrenta a la nefasta internacionalista "Orden Wallflower", se publicó en 1972, justo un año antes de El arcoiris de gravedad. No sabía que las novelas pudieran hacer esto).
Aburrido de las actividades del masón, Bland se dedica a revivir parte de la magia antigua en sus rituales. Aprende a alucinar o a proyectarse astralmente. Se recuesta en su sofá y puede viajar a otros lugares, en el tiempo y el espacio. «La magia antigua lo había encontrado». Max Weber escribió sobre el «progresivo desencanto del mundo». Bland intenta algo parecido a un reencantamiento. Empieza a considerar la historia como la mente de la Tierra. Tiene capas, capas metafísicas de pasado, que no difieren demasiado de las capas geológicas que anidan en el planeta. Sus viajes lo invisten de una forma de amoralidad, «más allá del bien y del mal secular». De nuevo: como el fantasma de Rathenau que se comunica con Peter Sachsa en 1.19. La descripción de este proceso también recuerda a “The Cause”: el culto de regresión a vidas pasadas de The Master de Paul Thomas Anderson . (Anderson, por supuesto, escribió y dirigió una adaptación de Inherent Vice de Pynchon ; y un primer borrador de The Master incluía una secuencia donde su protagonista, el ex marinero con enfermedad mental Freddie Quell, caza caimanes en las alcantarillas, como Benny Profane en V., la primera novela de Pynchon). Una noche, Bland se despide de su familia. “Esta noche, me voy para siempre”. Y aparentemente se va para siempre. ¿Muere? Su esposa le cubre la cara (“serena”) con una vieja tela.
31. En Cuxhaven, nos encontramos con dos médicos torpes, Muffrage y Spontoon. Nuestro viejo némesis, Pointsman, les ha encomendado la tarea de rastrear y castrar a Slothrop. (No está claro si esta mutilación es puramente punitiva o si tiene algo que ver con la capacidad de Slothrop para predecir y extinguir cohetes, que Pointsman aún da por sentado, a pesar de los descubrimientos del equipo de la OMS de la Zona Económica Especial de 2.8). Saben que Slothrop ha sido visto con un "enorme traje de cerdo" y lo rastrean hasta un vertedero local de alcohol (un depósito de combustible para cohetes nazi, que ahora se usa como licor ilegal para una fiesta interminable, siniestra y extraña, que dominará la mayor parte del capítulo), acompañados por policías militares. El marinero Pig Bodine ha vuelto. Y, con un tipo llamado Albert Kyrpton, secuestran un camión de la Cruz Roja y escapan de la redada de la Policía Militar.
Se dirigen a Putzi's, una enorme mansión-burdel, donde se desata una fiesta. Slothrop conoce a una mujer llamada Solange, que en realidad es Leni Pökler, dada última vez (al menos por mí, y creo que por su marido, Franz) por muerta en los campos de Dora, allá por el 3.11. Ella desarrolla la visión anárquica de Slothrop de La Zona, introducida en el 3.25. Como le dice a Slothrop, intentando calmar su paranoia, «las flechas apuntan en todas direcciones». La Zona representa un abanico de tramas, una maraña de posibilidades. En Putzi's, todos consumen cocaína y las cosas son muy extrañas. En los baños a oscuras, un Mayor Marvy desnudo (sí, él también está allí) se pone accidentalmente el disfraz de cerdo de Slothrop, justo cuando el lugar es asaltado. Lo arrastran y le separan los testículos, bajo la suposición de que es Slothrop. Slothrop se acuesta con Solange/Leni, y ambos sueñan con Ilse y Bianca, figuras que están irrevocablemente entrelazadas. Slothrop descubre qué Der Springer no ha gestionado su baja militar, por lo que echa por tierra el acuerdo que firmaron en el episodio 3.22.
32. Nuestro largo y extraño viaje por La Zona está llegando a su fin. Tchitcherine ha rastreado al escuadrón de cohetes 00000 de Weismann desde Holanda hasta Lüneburg Heath, al norte de Hamburgo. Pero no hay nadie. Bueno, no en cuanto a cohetes. En cambio, encuentra la producción de Von Göll y Squalidozzi de la epopeya argentina, Martín Fierro. Observa un duelo de canto entre dos actores, uno blanco y otro negro. Le recuerda su propia época en Asia Central (de 3.5), y su inminente duelo con Enzian. Le preocupa que el mando soviético pueda sacarlo de La Zona antes de que tenga la oportunidad de enfrentarse a su medio hermano y némesis. Uno de los actores de Martín Fierro reflexiona sobre el pensamiento de las rocas y los minerales, y cómo la mayor parte de la historia está enterrada y no contada, asentada bajo la corteza de una narrativa oficial, como capas geológicas. (Esto recuerda la concepción de la historia de Lyle Bland de 3.30. Y también, El arco iris de gravedad en sí podría considerarse un proyecto historiográfico: una excavación imaginada/historia alternativa de la Segunda Guerra Mundial y todo el largo siglo XX. El crítico literario Edward Mendelson lo llamó un ejemplo de una "narrativa enciclopédica". Es decir, una novela que hace un esfuerzo "por representar la gama completa de conocimientos y creencias de una cultura nacional, al tiempo que identifica las perspectivas ideológicas desde las que esa cultura moldea e interpreta su conocimiento").
El set de Martín Fierro aparentemente se convertirá en una comunidad permanente, La Zona. Lo mismo ocurre con las comunas de palestinos jasídicos (Pynchon no usa la palabra israelíes, ya que el Estado de Israel no existía durante la ambientación del libro, aunque, por supuesto, sí existía durante el curso de su escritura) que brotan en Italia, y las ciudades-compañía dedicadas exclusivamente al reparto de correo (las conspiraciones del monopolio postal de La subasta del lote 49). También hay una aldea ocupada exclusivamente por jaurías errantes de perros asesinos, que está siendo examinada por nada menos que Pointsman. Ha caído en desgracia a raíz de la castración fallida (del capítulo anterior) y aparentemente ha vuelto a los estudios de comportamiento canino más limitados que estaba realizando allá por la 1.7. Hablando de retrocesos: Clive Monsoon, antiguo benefactor de "La Visitación Blanca", está considerando a Pointsman y a Slothrop. Gran revelación: La verdadera "función" de Slothrop en La Zona era eliminar a Enzian y al Schwarzkommando. Esto tiene sentido, dadas sus aparentes obsesiones con la "negritud", desde la fantasía de Roseland en 1.11, hasta su investigación por Tchitcherine en 3.9, pasando por la caza de los Schwarzgerät , etc. Intentaban usar como arma el racismo estadounidense, a la vieja usanza, de Slothrop contra el enemigo subversivo que habían creado. Diabólico. El capítulo, y la sección, terminan con una reflexión sobre la muerte de la caballerosidad y la camaradería en la guerra. Mossmoon reflexiona, con un romanticismo mordaz, sobre los campos de batalla de la Gran Guerra: "mientras Europa moría vilmente en sus propios desechos, los hombres amaban". Ahora, el amor ha sido reemplazado por placeres más puramente carnales y por la clase de sensualidad insoportable que impregna la novela. (Compárese esto con el Brigadier Pudding, cuyos rituales de comer mierda están vinculados, psicológicamente, a las trincheras fangosas de Passchendaele).
PARTE 4: LA FUERZA CONTRARIA
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1. Bien, pequeños amigos, aquí es cuando el libro cobra sentido, se desmorona y las cosas se ponen extremadamente raras/complicadas. Vamos a ir despacio y con paso firme. Empezando con Slothrop (que no está mucho tiempo en este mundo, en realidad) soñando con las actrices Bette Davis y Margaret Dumont. Escuchan el sonido de un kazoo. Bueno, no un kazoo, sino el chirrido del motor, una especie de gemido que cruza el cielo... de un avión de combate P-47 secuestrado, verde Kelly, pilotado con desenfreno por el Pirata Prentice, que se ha abierto camino hasta La Zona, junto con el resto de la Contrafuerza (Katje, Osbie, Webley, etc.). El Pirata sobrevuela Berlín, donde Säure Bummer (todavía) está discutiendo sobre Beethoven contra Rossini. Desde el fin de la guerra, Pirata ha perdido su peculiar talento para vivir las fantasías de los demás. Sus propias fantasías están atormentadas por el espíritu de Frans van der Groov, el asesino de dodos del que se supo por última vez en el episodio 3.24. Ahora, es Slothrop quien sueña con Pirata.
Slothrop, abriéndose paso a través de un arroyo, encuentra su vieja armónica, ese “accesorio” que se cayó en el inodoro del salón de baile Roseland, allá en Boston, allá en el flashback de 1.10. ¿Qué demonios hace aquí? Mientras tanto, el propio Slothrop se ha vuelto salvaje. Lleva el pelo y la barba largos. Hormigas lo recorren por todas partes y mariposas se posan en sus hombros, como una princesa Disney desaliñada. Aún no ha recibido sus papeles de baja. Está perdido, sin rumbo, habiendo (al parecer) finalmente olvidado de Jamf, y del S-Gerät, y todas esas órdenes de marcha que ya se estaban volviendo borrosas allá por 3.26. Se acabó la paranoia. Solo un augurio, mientras lee las tripas de los peces en busca de pistas. Ha dejado atrás esos días embriagadores en los que "podía hacer que todo encajara". En un baño público, entre los grafitis, ve un garabato: ROCKETMAN ESTUVO AQUÍ. Pinta su propio graffiti con la plantilla del borde de una roca: un cohete, visto desde abajo, que se asemeja a una diana o a una cruz común. Tumbado en el suelo, con las piernas abiertas, Slothrop «se convierte en una cruz, una encrucijada, una intersección viviente». Eyacula, y el esperma gotea hacia el centro de la cruz, transformándose en una raíz de mandrágora, una planta perenne alucinógena, que, al viernes siguiente, es desenterrada por un mago que recorre la tierra con «un perro negro como el carbón». (Supongo que el mago es Pointsman, o una versión suya. En la guía del Tarot de A. E. Waite, el mago es visto como un charlatán vulgar). El Mago se enfrenta a investigaciones sobre capital e inflación por parte del Comité de Arquetipos Idiopáticos (CIA), pero está ocupado con su alquimia folclórica.
El capítulo termina con Slothrop, en algún lugar de La Zona, viendo "un arcoíris muy denso, un robusto gallo arcoíris descendiendo de las nubes púbicas hacia la Tierra". Se asemeja al arco del cohete: El arcoíris de gravedad . Y Slothrop se siente cambiado: "su pecho se llena y se queda llorando, sin nada en la cabeza, simplemente sintiéndose natural..."
2. ¿Quién es este que baja por la Autobahn? No es otro que nuestro viejo amigo Roger México, visto por última vez hace mucho, mucho tiempo en 2.8 haciendo un picnic en "La Visitación Blanca". Está teniendo un flashback, y vamos con él. Primero a Jessica, que lo dejó, se cortó el pelo y huyó a Cuxhaven para reunirse con su aburrido y viejo pretendiente Jeremy Beaver. Roger y Jessica fueron un producto de la Guerra. Y ahora que eso terminó, ellos también. Dommage, como dicen los franceses. Se entera de los vagabundeos de Slothrop en La Zona y se siente obligado a ayudarlo. México visita a Pointsman en las nuevas oficinas de PISCES, llamadas Duodécima Casa. (Los astrólogos te dirán que Piscis está en la "duodécima casa del Zodíaco", ¡si te gustan esas cosas!). México se asusta frente al personal, entrando en una extraña ensoñación con influencia hawaiana. Es como si estuviera poseído. ¿Quizás por Slothrop? Llevaba una camisa hawaiana multicolor durante su atrevido rescate (preparado) de Katje en el episodio 2.1. En fin. Pointsman no está, así que México lo rastrea hasta una reunión en la oficina de Clive Mossmoon. Irrumpe y, muy poco típico de México, orina sobre el escritorio, humillando a Pointsman delante de sus superiores. Maldice a su antiguo jefe, jurando atormentarlo toda la vida.
Libre de Pointsman, con solo "un bolsillo lleno de monedas y una ira ilimitada", México se dirige a la oficina del Pirata Prentice. Allí, encuentra a la Contrafuerza reunida: todos los sospechosos habituales (Prentice, Katje, Webley, Osbie), así como Stephen Dodson-Truck, Thomas Gwenhidwy (uno de los dueños restantes del misterioso libro de 1.17 y teórico de The City Paranoiac en 1.20). Es una especie de secuencia de "Vengadores unidos", en la que todos los marginados y bichos raros se unen. Prentice instruye a Roger sobre la necesidad de un "sistema Nosotros" para combatir el "sistema Ellos". Un sistema Nosotros es más anárquico, más (por usar una frase contemporánea ligeramente molesta) "aleatorio" que el razonable e interconectado sistema Ellos. Y Roger se lo cree. Corte de nuevo a él corriendo por la autopista hacia Cuxhaven, cantando sobre derribar su sistema. "Esto no es resistencia, es guerra". Verdaderamente uno de esos capítulos que me llena el corazón hasta el borde. ¡Lo cual, repito!, no sé si el autor sea necesariamente mundialmente conocido por despertar tales sentimientos. ¡Pero sí que puede! ¡Puede despertarlos! O sea, vamos: Osbie Feel bailando con la tripa al aire, que lleva un tatuaje de Porky Pig. ¿No es esta la imagen de la preterición pynchoniana?
3. Este es el tipo de capítulo que frustra. Al menos al principio. Como: ¿por qué conocemos a nuevos personajes a estas alturas del libro? ¿No deberíamos estar atando cabos narrativos? Bueno, lo estamos haciendo. Más o menos. De una manera bastante indirecta, al estilo Pynchon. En Turingia, en el centro de Alemania, el ejército estadounidense está (¿todavía?) arrasando pueblos, cada vez más susceptibles a la "licrantropofobia" (miedo a los hombres lobo, o en este caso, a los hombres lobo: las fuerzas de resistencia guerrillera nazi). El soldado de primera clase Eddie Pensiero le está cortando el pelo a su coronel, que es de Kenosha (quizás el "Kenosha Kid" del episodio 1.10). Escuchan el sonido de una armónica, que parece otra aparición del "disperso" Slothrop, quien se reunió con su armónica perdida en el episodio 4.1. El soldado Eddy McGonigle enciende a mano una bombilla, que ilumina en lo alto. Aprendemos la rica historia de esta bombilla, en una viñeta extendida (y favorita de los fanáticos) titulada LA HISTORIA DE BYRON LA BOMBILLA.
En resumen: Byron fue creado hace mucho tiempo, en Budapest, en el Paraíso de las Bombillas Bebé. Byron es "un alma muy vieja atrapada en la prisión de cristal de una Bombilla Bebé". Más allá de su consciencia, Byron también es inmortal. No puede consumirse. Ha ardido por Berlín y por toda Alemania. Ha ardido en el fondo de varios episodios de la novela, acompañando a Franz Pökler en Nordausen en 3.11; véanse también las bombillas con consciencia mencionadas en 3.14. Byron brilla con tanta intensidad y constancia que se convierte en el objetivo de un cártel internacional de bombillas, Phoebus, que fija los precios de la energía y de las bombillas, y para quien una bombilla inmortal representa una seria amenaza. (Por cierto, Phoebus existe. Su red internacional de reparación de lámparas se vio interrumpida por el estallido de la Segunda Guerra Mundial). Byron conoce sus planes y ordena a otras bombillas que estén atentas. Planea provocar ataques epilépticos mediante luces estroboscópicas y coordinar la explosión kamikaze de todas las bombillas. Figura de la preterición, y también de la contrafuerza, se dice que «algún día lo sabrá todo, y seguirá siendo tan impotente como antes... Está condenado a continuar para siempre, conociendo la verdad e incapaz de cambiar nada». Terminamos con una imagen de Laszlo Jamf, nada menos, caminando por un canal, seguido por un perro (¿quizás Pointsman? ¿O una transmutación suya?). Corte a Eddie Pensiero, quien ahora está afeitando al coronel, con la garganta completamente expuesta. La luz de Byron cae a plomo, prácticamente rogándole al soldado que le corte la garganta a su superior. El asunto queda sin resolver.
4. Katje ahora, luminosa y fresca, paseando en bicicleta con un vestido de tenis, la ha llevado a los Hereros y a Enzian. Los Schwarzkommandos visten trajes de marinero y cantan una canción sobre la paranoia. Katje participa en un número de baile, interpretando "la figura alegórica de la Paranoia". (Anteriormente había interpretado la figura alegórica de la Muerte, para el Brigadier Pudding, en 2.4 y en otros episodios). A través de sus aventuras sexuales con Weissmann (véase: 1.14), ya se ha adentrado en la vasta tradición Hereros. El encuentro es estresante para Katje, quien no estaba preparada para la "negritud" (énfasis del autor). Pero este sentimiento va más allá de la "sensación racista". La negritud de los Hereros simboliza la pesadez de La Zona y la tarea en cuestión (es decir, la recuperación de Slothrop). "Hay una falla en la luz", le dice a Enzian. "No puedo ver ". Está entrando en un vacío. "¿Así se siente el Vacío?"
Aprendemos más sobre la relación de Enzian con Weismann/Blicero. De joven, Weismann estaba "enamorado del imperio, la poesía, su propia arrogancia". Enzian amaba a su hombre. Katje también, de una manera extraña. Ambos se preguntan si sigue vivo o si, de alguna manera, ha trascendido. También habla de Raketen-Stadt (Ciudad Cohete), un cuartel general de los hereros de la Zona, y una de las múltiples ciudades improvisadas que se extienden por toda la Zona. Enzian le cuenta a Katje que sus hombres capturaron a alguien que estuvo con Blicero en mayo, "justo antes del fin". Es decir: antes del fin de la guerra y antes de que lanzara el cohete 00000.
5. Comenzamos con el narrador dirigiéndose a nosotros en un tono resignado, casi condescendiente (¡a los lectores les encanta eso!): "¿Quieren causa y efecto? De acuerdo". Ahora, Milkos Thanatz, el esposo de Greta Erdmann, de quien supimos en 3.26 que podría saber más sobre el cuándo, el dónde y el porqué del disparo del cohete 00000 de Blicero contra Lunenberg Heath. Se cayó del Anubis poco después de Slothrop, en 3.18, y es rescatado por un enterrador polaco que intenta ser alcanzado por un rayo. Thanatz se ha refugiado en un pueblo poblado exclusivamente por sobrevivientes homosexuales del campo de concentración de Dora, colindante con Nordhausen. Estos 175s (reclusos homosexuales del campo) sienten que su "liberación" se acerca más a un "destierro". Y así se han propuesto replicar la jerarquía nazi en su pueblo. Se basa no tanto en Dora, sino en la estructura autoritaria de la vecina planta de cohetes de Nordhausen. En la cima de su jerarquía imaginaria se encuentra un hombre llamado Blicero, quien ahora se ha convertido (como Katje, consagrada en las rutinas de canto y baile herero de 4.4) en una leyenda. Esperan su regreso triunfal, como un mesías de los cohetes. «Al oír el nombre de Blicero, a Thanatz se le tensa el culo». No ha sabido nada de Blicero desde el día del derribo de los 00000. ¿Está vivo o muerto? ¿Un fugitivo o un héroe? Thanatz está siendo arrastrado dentro de nuevo.
A pesar del terror y su ano apretado, sigue una pista y busca a Blicero en una fábrica de gas cercana. Sin suerte. En cambio, es arrestado por la policía rusa. Luego, por pura casualidad, es rescatado por rebeldes polacos. «Esta es una de las primeras lecciones que recibe el hombre preterido: no escapará de ninguna de las consecuencias originadas por él mismo, a menos que la causa sea accidental». Lo envían de vuelta al oeste en tren, uno de los 2000 desplazados camino a Berlín. Allí, reflexiona sobre el día en que despidieron al 00000. (Más o menos… su reflexión, de hecho, regresa al presente; relaciona todo esto con el Schwarzkommando. Él es el captor mencionado en 4.4). Recuerda el gran ojo morado de Bilcero, reflejando un molino de viento, luego una botella de ginebra, y luego el propio pasado. Ve a Blicero, vestido de mujer, a punto de sacrificar a su hijo cautivo, Gottfried (presentado en 1.14). Y Thanatz se siente implicado y desconsolado. ¿Es él, quien arrojó a su hija Bianca a los buitres, diferente del amenazante y demente Blicero? Ve que Gottfried y Bianca "son la misma pérdida, para el mismo ganador". Thanatz revela al Schwarzkommando cada vez más sobre ese día: "qué era el Schwarzgerät, cómo se usaba, desde dónde se disparó el 00000 y hacia dónde apuntaba". (Esta información se oculta al lector, por ahora). La noticia del disparo del cohete ha reunido a todas las facciones herero en guerra. Joseph Ombidini y los Vacíos (de 3.3) se han unido a Enzian. Todos han conseguido las piezas necesarias. Y con la información de Thanatz, podrían tener todo lo necesario para completar su propio cohete.
6. El mejor escenario, hasta ahora, es que no solo Tyrone Slothrop se ha "dispersado". Es la novela misma. Cualquier pretensión de una forma novelística convencional se dispersa, o al menos se reconfigura. Esta es una lectura extremadamente complicada y confusa. Así que intentemos superarla juntos, pequeños compañeros pretéritos...
Así que: Slothrop ha vuelto. Más o menos. Está… en otro lugar… ahora. Forma parte de un escuadrón de superhéroes de cómics llamado "Los Cuatro". El equipo lo completan Myrtle Miraculous, un hepcat con traje zoot llamado Maximilian, y Marcel, un robot animatrónico que juega al ajedrez; algo así como un clásico "Turco Mecánico" pero sin un jugador de ajedrez real escondido dentro. Están en una "Ciudad del Futuro" neofuturista llamada Raketen-Stadt (predicha por Enzian en 4.4), enfrentándose a su archienemigo: Broderick Slothrop, el padre de Tyrone que (supimos en 3.1) vendió a su hijo pequeño a Lyle Bland para que Laszlo Jamf experimentara con él, y que ahora interpreta a una especie de padre primigenio villano. ¡Llamando al Dr. Freud! Raketen-Stadt se presenta como un tablero de ajedrez cambiante. Los Cuatro se disponen a rescatar, del "Peligro Paternal" de Broderick Slothrop, a alguien (o algo ) llamado "La Hora Radiante". Cantan una canción, naturalmente. Y tienen una especie de aventura fluida y alucinatoria, que incluye a Slothrop subiéndose a una nevera portátil (recordando su viaje por el inodoro en 1.10), y una Chiquita Banana parlante. También hay referencias a los anuncios de radio de la United Fruit Company, que sugieren la reorganización del poder después de la guerra. Al igual que las piezas móviles de Raketen-Stadt, el tablero de ajedrez se mueve, a medida que el estado-nación da paso a una nueva forma de colonialismo, en la forma de una multinacional corporativa. (Revisen la historia de la United Fruit Company, las "repúblicas bananeras", etc., si sienten curiosidad por esto).
Queda claro (más o menos) que esta aventura está siendo observada por un público, que luego se ve infiltrado por los Cuatro. Hay un cambio aquí que es clave, creo, para lo que Pynchon está haciendo. Desde 1.1, la idea de habitar fantasías y cambiar de perspectiva ha guiado la narrativa de El arcoiris de gravedad. Ahora, esa idea se expande a otra dimensión. El público (es decir, el lector) ahora está implicado. ¡Mira detrás de ti! ¡Tyrone Slothrop podría estar sobre tu hombro, tocando su arpa característica! Esta idea —de la acción extendiéndose al público— reaparecerá hacia el final del libro. Así que tenlo en cuenta, ¿eh?
En fin. Ahora, entre el público, vemos varias escenas. Hay un interludio de Slothrop, confundido, intentando contactar con Squalidozzi y su equipo anarquista argentino (presentado en 2.7), quienes han secuestrado un submarino nazi (3.8). Luego está "Carta de la mamá de Slothrop al embajador Kennedy", donde la madre de Tyrone, borracha, escribe a Joseph Kennedy para pedirle noticias de su hijo, quien aparentemente ha desaparecido (o se ha dispersado) en algún momento de la guerra. Después, una conversación entre Säure Bummer, Slothrop y el marinero Bodine (de vuelta en Berlín) discutiendo sobre las frases "culo atrás" (una de esas inversiones de causa y efecto, tal vez) y "Mierda y Shinola". Bodine canta una canción ("Mi cadencia del drogadicto"), que contrasta la negrura de la mierda (muerte) con la fría esterilidad de los retretes. Luego, un gag de baño, en el que Slothrop, vestido como Fay Wray, recibe una de esas bombas de bola de bolos anarquistas de dibujos animados de un simio gigante (¿King Kong?). Slothrop la tira en un inodoro. ¡BARRABUUUMMM!, ¡la bomba! (Quizá esta escena sea un flashback de la aventura de Slothrop en el inodoro en la 1.10. Si su viaje al inodoro del Roseland Ballroom representó tanto un viaje a través de su propio pasado como de sus propias ansiedades racializadas, entonces el bombardeo del inodoro representa la inmolación de ese pasado, esas ansiedades, todo en realidad. Ah, y hablando de bombas…)
Pasamos a tres pilotos kamikaze japoneses, cuyo "radarista chiflado" les promete que no hay objetivos estadounidenses cerca. "¡Hoy no vais a morir!" Pero hoy sí habrá muertos. Luego volvemos a Slothrop, que se encuentra en el paisaje urbano de uno que otro pueblo embarrado de la Zona. Sobre los adoquines, ve un trozo de periódico "con una foto de un gigantesco pene blanco, que se bambolea en el cielo directamente desde una base púbica blanca” (esta descripción recuerda al "arcoíris de pene robusto" que ve en 4.1) y el titular andrajoso que dice: MB DROP ROSHI. O sea, "BOMBA LANZADA SOBRE HIROSHIMA". Es el 6 de agosto de 1945, o poco después. Slothrop está sentado en una acera mirando la foto. Está triste, quizás, no solo por la muerte generalizada, sino porque recuerda a aquel buen alférez Morituri (de 3.16) que regresaba a su casa en Hiroshima. Luego, más charla de baño, mientras esperamos a que corten el agua en La Zona. (Este es otro de los guiños contraculturales de Pynchon: oír que cortaban el agua era un clásico aviso hippie de una redada policial inminente: sin agua, no hay forma de tirar el contrabando). El chico de Kenosha (1.10 y 4.3, tal vez) reaparece. Luego, de vuelta a los pilotos kamikazes. Luego, a una charla padre-hijo entre Broderick y Tyrone Slothrop, sobre la adicción del joven Tyrone a las descargas eléctricas, a enchufarse a enchufes y a "manipular ondas". (¿Quizás el joven Tyrone está siendo influenciado por la trama sediciosa de Byron, la bombilla Inmortal, de 4.3?) "Supongamos que algún día simplemente te enchufas y te vas y nunca regresas". (Recuerda la desaparición mágica de Lyle Bland en 3.30 y la propia dispersión de Slothrop).
Finalmente, "Algunas características del Imipolex G". Aprendemos que el plástico es eréctil , es decir, puede endurecerse bajo el estímulo adecuado. En este caso, ese estímulo es una señal electrónica, un flujo de electrones (¿qué?), o la proyección, sobre el plástico, de una imagen electrónica similar a una película. ¡Cinéfilos, tomen nota!
Vale. ¡Guau! Tómate un descanso.
7. Tchitcherine en Oneirina (dilo cinco veces rápido). Oneirina, como recordarás, es la droga Jamf moduladora del tiempo que se introdujo en 3.8. Onírico significa "de o relacionado con los sueños". El término se usaba en la teoría cinematográfica de mediados del siglo XX para referirse a los estados oníricos producidos por las películas y (más radicalmente) a la idea de que la conciencia del espectador se fusiona con la de las imágenes en pantalla. Algo para reflexionar, tras la confusión entre actor y público que se exploró en la sección anterior. En fin. Tchitcherine está confundido, asaltado por la sensación de la droga de que "todo está conectado ".
Recibe la visita, ya sea literalmente o en un estado de ensoñación, de Nikolai Ripov, un colega oficial de inteligencia soviético, quien ha venido a entregarle las últimas órdenes. Ripov interroga a Tchitcherine sobre su búsqueda de Enzian. Le revela que dicha búsqueda fue una búsqueda inútil. Después de todo, como supimos en 3.32, fue Slothrop quien recibió la tarea de desmantelar el Schwarzkommando (una conspiración que, podemos deducir, también involucraba a los soviéticos del más alto nivel). Los altos mandos soviéticos dejaron que Tchitcherine anduviera suelto, persiguiendo su sed de sangre, purgándola, para poder ser enviado de vuelta a Asia Central con una banda de coheteros alemanes capturados, abandonado a su suerte para servir el resto de su carrera en una función puramente burocrática y, operativamente, a morir. Un final triste y decepcionante para sus aventuras en la Zona... casi.
8. En camino a la Conferencia El Mamón Grosero, una reunión de la Fuerza Contraria en el norte de Alemania. El alférez Mortituri, el oficial imperial japonés de 3.16 cuya casa en Hiroshima ha sido bombardeada con una bomba nuclear, se une a Roger Mexico, Carroll Eventyr y Thomas Gwenhidwy. (Eventyr, más adelante en este capítulo, invocará el fantasma del difunto brigadier Pudding; vengando su legado como un comemierda sirviendo a la Contrafuerza desde el más allá). Determinan la trayectoria del cohete de Blicero. "000º: norte verdadero. ¿Qué mejor dirección para disparar el 00000?" Roger Mexico retrocede a Cuxhaven, donde Jessica (pelo más corto, semblante más severo) decide quedarse con su marido, Jeremy Beaver. Su romance con Roger fue por la guerra. Y punto. Mexico (cada vez más errático) no lo soporta. Arma un escándalo. Beaver intenta relajar la tensión invitando a México a una elegante cena en casa de un ex fabricante de armas, con el ambiente típico de una cena entre ellos. Invitado a llevar un acompañante, México elige al irascible Pig Bodine, que luce un lujoso zoot con pantalones de cinco aberturas. Al llegar, ambos encuentran la fiesta repleta de ejecutivos corporativos y peces gordos, de fondos de inversión globales y multinacionales como General Electric. Algunos hablan de Slothrop, quien está allí en espíritu, pero que (al parecer todos saben) se ha dispersado por toda la Zona. Dudan de poder encontrarlo alguna vez, es decir, en el sentido convencional de 'identificado y detenido'.
México y Bodine también descubren que están destinados a ser asados y comidos, como el Überraschungbraten (es decir, asado sorpresa). Al principio, se dejan seducir por la ostentación de riqueza y poder. "Son tan esquizoides, tan ambivalentes ante el dinero en abundancia, como cualquiera de nosotros, y ahí está el obstáculo. El Hombre tiene una sucursal en cada uno de nuestros cerebros..." (grandes líneas). Reprochando su destino, México y Bodine se involucran en un poco de juventud salvadora, asqueando a los invitados a la cena al pedir alimentos cada vez más nauseabundos: caldo de vómito, gelatina de aborto, pudín de pus, etc. Pronto, un corresponsal de guerra llamado Commando Connie y un grupo de músicos de cámara (uno de los cuales es un veterano de la guarida de Säure Bummer) comienzan a pedir a gritos gofres para verrugas y picadillo de hemorroides. Los invitados, presumidos y reunidos, comienzan a vomitar sin control mientras México y Bodine escapan. Una de las cenas más sucias de la literatura, y una escena clásica de Pynchon: humor vulgar y corporal usado para burlarse de las élites y los snobs. La crudeza es a la vez un arma y una forma de acentuar la crudeza de Ellos, como caníbales adinerados, intrigantes y especuladores con la guerra. La cruda seriedad de los acontecimientos tiene un matiz absurdista y surrealista, propio del absurdo/surrealismo del momento histórico real.
Tomemos esta frase: «Pero hay albóndigas nasales que se servirán humeantes y con mantequilla, sopas mugrientas y potaje de pústula que se servirán en tazones de una generación llorona de futuros ejecutivos, bocadillos púbicos que se llevarán a terrazas manchadas por el cielo del holocausto o que se endurecen con el otoño». Como una declaración de tesis, tanto de estilo como de intención.
9. Volvemos, ahora, a Geli Tripping, la hechicera y amante de Tchitcherine, vista por última vez en 3.4, cuando envió a Slothrop a Berlín al cuidado del aeronauta Schnorp. Es una de las muchas amantes de Tchitcherine, pero se cree la única que realmente lo ama. (Cierta simetría entre Slothrop y Katje, Roger y Jessica... y vimos cómo se resolvieron esos romances). En compañía de una mujer mayor (¿otra bruja?), Geli intenta evocar una imagen de Tchitcherine en sus hojas de té. Nada se materializa. Ella reflexiona, en cambio, sobre “el Mundo” (en mayúscula, como la carta del Tarot, creo): el Mundo entero, en toda su larga historia, gobernado por los Titanes, y por Pan (es decir, Satanás, básicamente), y luego por los seres humanos, “los saqueadores de Dios… Nuestra misión es promover la muerte ”.
Corte al principal impulsor de la Muerte del libro, Weissmann. Se dirige a Gottfried, quien ha caído de rodillas, asombrado por su amo. Blicero analiza el Reino de la Muerte: América, el límite final de la expansión europea. América ha aprendido la muerte de Europa. "Solo tenemos la estructura". Nada de la pompa y solemnidad del Imperio. O la Colonia. Solo la Muerte misma. ¿Cuál puede ser el próximo Reino de la Muerte? ¿Cuál es la nueva frontera? ¿La Luna? Gottfried recuerda las promesas locas de Blicero de conquistar el espacio y vivir en la Luna, donde los hombres son fríos y gélidos y "no más vivos que los recuerdos". Blicero se está muriendo. Y quiere destruir "esa estúpida claridad" en los ojos del joven Gottfried. Su juego sadomasoquista ha evolucionado hacia algo más: como un amor perverso entre padre e hijo, un conducto por el que pasa el virus de la enfermedad y la Muerte. Están planeando algo grandioso.
Una nota al margen: mucho Tarot, astrología, Cábala, charla de la "Nueva Era" en esta sección. Estamos muy lejos de las matemáticas endurecidas de Roger Mexico, o el viaje de causa y efecto de Pointsman. Es como si los personajes (y el autor) estuvieran llegando a otros sistemas de conocimiento o de construcción de sentido, a medida que los viejos sistemas de Poder se descomponen o se retraen.
10. El cohete Herero, el 00001, está completo. La narrativa se desliza fugazmente hacia el presente: "¿Cómo te sentiste con el viejo Cohete? No ahora que te está dando seguridad laboral, pero en ese entonces..." El Cohete ha pasado (en el período entre la Guerra y principios de la década de 1970 del lanzamiento de El arcoiris de gravedad) de un objeto fetiche perverso a un motor económico. Pero Enzian y compañía no se han aburrido todavía. Todavía están envueltos en la "cosmología del estado del cohete" y en el sueño de su propia aniquilación. Estas ideas se debaten en una lucha maniquea entre «un buen cohete para llevarnos a las estrellas, un cohete malvado para el suicidio del mundo». ¿Cuál es cuál? Empiezo a olvidarlo… ¿Y acaso importa? A ambos los une un sueño de muerte para el mundo entero. Sus diferencias son nimiedades ideológicas y políticas.
Enzian, Christian y Katje están juntos, transportando el cohete a su base de lanzamiento. Son espiados por el regordete Ludwig, el exjoven de las Juventudes Hitlerianas del episodio 3.25, quien ha recuperado a su mascota, Ursula, una lemming. (Se da a entender que Ludwig ha estado negociando sexualmente para sobrevivir en La Zona. Una señal de que sus perversiones, abundantes en las secciones 3.14-3.16 de Anubis y en otros lugares, han llegado a apoderarse del otrora anárquico reino de La Zona). Ludwig está al acecho de un "vasto ejército blanco" que se abalanzará sobre él e impedirá que el Schwarzkommando dispare el 00001. Enzian, mientras tanto, se está "hundiendo en ensoñaciones". Su descabellado plan consiste en impulsar el cohete a lo largo de las fronteras que separan a Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética, creyendo que las fuerzas (ya no) aliadas serán demasiado cautelosas como para causar problemas con los hereros y su cohete. Las tensiones resurgen entre los hereros, previamente unidos (aunque temperamentalmente). «Su gente lo va a demoler si puede». Y no porque quiera matarlos a todos, sino porque está indeciso al respecto. Joseph Ombidini, líder de la facción de los Vacíos, presentado en el 3.3, reaparece y cuestiona el compromiso de Enzian con el suicidio de su pueblo. Enzian descarta a Ombidini como una alucinación, y los Vacíos toman sus armas y se van, separándose del grupo de Enzian. Ludwig observa todo esto, invisible.
11. De vuelta a Tchitcherine, que se ha vuelto salvaje (como Slothrop en su última aparición física en el 4.1) y vive bajo un puente como un viejo trol amable. Está haciendo garabatos y grafitis con pintura facial de comando. Es uno de una serie de soldados, ingleses, alemanes y demás, que se han refugiado aquí, bajo el arco. (Como el arco de un arcoíris. O un cohete. Mmm). Geli Tripping lo encuentra allí. Le ha lanzado un hechizo. Ahora está ciego a todo menos a ella. Estos dos amantes se reencuentran.
El hechizo tiene un efecto extraño, ya que Pynchon modifica el aparente clímax del encuentro entre Tchitcherine y Enzian, que se gesta desde hace tiempo. Por la noche, Tchitcherine se dirige a la carretera, donde se encuentra con la caravana de cohetes de su medio hermano. Ambos se comunican en un alemán deficiente. Tchitcherine no puede reconocer a Enzian debido al hechizo. Enzian no puede reconocer a Tchitcherine, ya sea por su nueva barba, o porque el doble de Enzian y su "gemelo primigenio" (véase la sección anterior) siempre ha sido Blicero, y no su propia sangre. Tchitcherine logra arrancarle unos cuantos cigarrillos y patatas a su némesis. Y una escena de una belleza casi imposible, en la que estos enemigos mortales se hacen pasar por extraños, e incluso por amigos. "Ciertamente no es la primera vez que un hombre pasa de largo a su hermano, al anochecer,quizá por última vez, sin saberlo". Pynchon repite ese mantra herero. Mba-kayere : "Me han pasado por alto".
12. Bien. Por fin llegamos. Fin del juego. ¿El fin de todo? ¡Quizás! Al igual que en 4.6, el capítulo final y culminante de El arcoiris de gravedad se divide en —¿o se dispersa?— un montón de episodios dispares. Estos episodios abarcan tiempos, lugares e incluso (creo) diferentes planos de la realidad. Pero principalmente explican el lanzamiento del cohete 00000 y (quizás) su destino final. Intentaré explicarlos en orden, sin adentrarme demasiado en los detalles, si es que es posible. ¿Listos? ¡Bien!
Comenzamos en un ascensor en una Ciudad del Futuro, presumiblemente Raketen-Stadt, de antes. La Ciudad está apilada verticalmente como una alta torre que se extiende hacia los cielos. Como explica Mindy Bloth de Carbon City, Illinois, esta es "La Solución Vertical". Nos enteramos de Los de los Calzones de Cuero, un grupo de Juventudes Hitlerianas cantantes que deambulan por La Zona, interpretando cancioncillas sobre las palizas de su madre (¿El fragmento de madres conspiradoras de 3.19?), empaquetados en los pantalones de cuero que les dan su nombre. Thanatz y Ludwig, una pareja extraña, están discutiendo S & M. Thanatz plantea la hipótesis de que los actos sexuales de sumisión y dominio son tabú precisamente porque son ingredientes clave de "la Estructura", y por lo tanto, el sadismo y el masoquismo, la actuación del amo y el sirviente "no pueden desperdiciarse en el sexo privado". Thanatz se está convirtiendo en el "teórico líder" de una nueva forma de "Sado-anajismo" politizado.
Los herero han llegado a Lüneburg Heath, el lugar de lanzamiento del 00000. Su cohete, el 00001, ha sido ensamblado y está listo para despegar. Los súbditos coloniales finalmente han descendido sobre la base secreta de sus antiguos amos: "una diáspora que corre hacia atrás, semillas del exilio volando hacia el centro en un modesto anticipo del derrumbamiento gravitacional". Hay una historia extraña sobre "el niño que odia el kreplach". Su madre le muestra cómo hacer los pastelitos y él los sigue con entusiasmo. Pero tan pronto como los pastelitos se doblan en la forma triangular reconocible del kreplach, el niño se asusta. Es una alegoría, tal vez, para Enzian y su pandilla. Siguieron su plan con entusiasmo, pero se marearon en el último momento. Tan pronto como el cohete se convierte en el cohete, pierden los nervios.
También oímos hablar de Slothrop, cuya condición de héroe popular está certificada. Más aún, se ha convertido en una especie de figura sagrada, y las interpretaciones de su vida han creado cismas dentro de La Zona. Se suponía que debía estar allí, en Lüneburg, en ese momento señalado, presumiblemente para frustrarlos. «En cambio, está siendo desmantelado y dispersado». Descubrimos que el Dr. Laszlo Jamf podría ser (como el propio mapa de cohetes de Slothrop) una ficción: una forma de ayudarlo a racionalizar sus propias respuestas eróticas a los cohetes y a la perspectiva de «la muerte de su raza». (¿Cómo encaja esto con la verificación independiente de la existencia de Jamf, como la que ofrece Pökler en 3.29? ¿Y acaso Slothrop no visita la tumba de Jamf en algún momento?)
El marinero Bodine sigue siendo una de las pocas personas capaces de "ver" a Slothrop, "incluso como un concepto". Le da a Slothrop un trozo ensangrentado de la camisa de John Dillinger, la que llevaba puesta la noche en que le dispararon en Chicago. (El asesinato de Dillinger, otra especie de héroe popular estadounidense, se describió previamente en 3.20). Apenas un fantasma, Slothrop prácticamente desaparece: del mundo y del texto. Sus brasas dispersas (¿o chispas?) se han convertido en sus propias personalidades. Nos enteramos de su última "aparición", en la contraportada de un álbum de rock de los años 60 de un grupo inglés llamado Los Locos. También escuchamos una especie de mantra slothropiano: "Morir de extraña muerte". Sin duda, la dispersión de nuestro héroe califica. También hay una lectura del tarot de Slothrop. Está incompleta.
En una convención de idiotas del pueblo, Džabajev (antiguo compañero de Tchitcherine durante su excursión euroasiática en 3.9) y otros secuaces/tontos, que quizá sean vástagos de Slothrop, se movilizan para obtener el estatus de estado-nación. Con una gran aguja hipodérmica, comienzan a inyectarse vino para drogarse. Este subidón se llama "latigazo del vino", y quien lo prueba desafía la gravedad y se parte en dos. Este estado bifurcado y desquiciado aparentemente transporta a Džabajev al ascensor desde el principio del capítulo y da lugar a las subsecciones finales de la novela, que se desarrollan de la siguiente manera:
LA OCUPACIÓN DE MINGEBOROUGH: La casa ancestral de Slothrop (¡y Lloyd Nipple!) en Massachusetts es asaltada por soldados de una alianza desconocida. Este atisbo de futuro también permite vislumbrar el pasado de Slothrop: su tranquila vida esperando el autobús escolar y su cortejo a una chica llamada Marjorie. No está claro si se trata de una ocupación militar por parte de fuerzas externas o simplemente de soldados que regresan a casa. Pero una cosa es segura: para Slothrop, no hay camino de regreso a casa, no hay forma de regresar a este idilio rockwelliano.
DE VUELTA EN DER PLATZ: En la guarida de Säure Bummer, donde los vagos fuman hachís. Gustav (visto por última vez componiendo la banda sonora de la fiesta caníbal de Cuxhaven que Bodine y México arruinan en 4.8) está fumando hachís de un kazoo. Se da cuenta de que las roscas sobre la caña coinciden con las de un portalámparas. Y entonces, enrosca una bombilla, "nada menos que nuestro amigo Byron" (de 4.3). Ve una película, La nueva droga, de Gerhard von Göll. No es una película, sino diarios de una película que Der Springer nunca terminará. Trata sobre un nuevo tipo de droga. Y es parte de un "mundo inverso". Los agentes corren hacia atrás, lejos de los drogadictos. Las balas son succionadas por las armas. Los cadáveres vuelven a la vida. (¿Quizás una inspiración para la película Tenet de Christopher Nolan ?) Causa y efecto deshechos, otra vez. Dentro de la película, vemos que Der Springer se ha convertido en un “fenómeno del amital sódico”, murmurador y loco, sentado en un inodoro de aprendizaje para bebés.
TAROT DE WEISSMANN: Suena así: una lectura del tarot de Weissmann, que resultó "mejor que la de Slothrop". Supongo que se explica por sí sola. Quizás te interese consultar el libro de tarot de A. E. Waite si quieres más información. (Esto me puede dar dolor de cabeza, lo siento).
EL ÚLTIMO VERDE Y MAGENTA: Estamos en el Heath. Pero ya es primavera. Hora del lanzamiento 00000.
EL CABALLO: Un caballo observa. Los caballos solían ser sacrificios políticos. Ahora son herramientas del estado. «Ha comenzado el sacrificio en la arboleda». Y el caballo observa. Se ha salvado. Es el gran día de Gottfried.
ISAAC: Más misticismo. Esta vez, la Kabbalah: la rama mística del judaísmo que resurgió en la década de 1960, junto con diversas modalidades de la "Nueva Era". ¿Es Gottfried Isaac? ¿Sacrificado a Weissmann, como el perverso padre abrahámico primordial? ¿O es el 00000 mismo el sacrificio? Algo, nos dicen, asciende a la Merkabá, que es el trono o carroza de Dios en el misticismo judío. La magia está a punto de regresar al mundo. ¡Que venga!
PRELANZAMIENTO: Weissmann está entusiasmado con el lanzamiento. Gottfried viste de blanco. "El encaje mortuorio es el traje de novia del muchacho". Está amordazado con un guante blanco y aprisionado en el vientre del 00000. «Los desnudos miembros del muchacho se retuercen en su prisión de metal, entre el combustible, el oxidante, los conductos de vapor a presión, el sistema de empuje, la batería de aire comprimido, el codo de escape, el descomponedor, los tanques, los respiraderos, las válvulas...». Así que: misterio resuelto. No se trata del sacrificio de Gottfried ni del cohete. Se trata del sacrificio de Gottfried como cohete. Gottfried es el Schwarzgerät . (Vestido de blanco, por supuesto. Otra inversión, y perversión).
HARDWARE: Más detalles sobre la combinación 00000/Gottfried. Los ingenieros de IG-Farben han equipado el cohete con una ventana de zafiro, a través de la cual el niño puede ver. Está equipado con un pequeño auricular interno, a través del cual puede escuchar los arrullos enloquecidos de Weissmann.
MÚSICA DE PERSECUCIÓN: Un poco de diversión melancólica posmoderna, como una serie de héroes ficticios: Superman, El Llanero Solitario, Submariner, Phillip Marlowe, Plasticman (el favorito de Slothrop, de 2.3), y, más oscuramente, el detective de cómics de Marvel Sir Denis Naylund Smith, intentan intervenir para detener el cohete. Pero son, por primera vez, "demasiado tarde". Corte a Pointsman (visto por última vez, de alguna manera real, en 4.2), que también es demasiado tarde. Se está marchitando en algún ministerio en alguna parte. Extraña a sus perros. Pero no está hecho para este mundo. Le queda el frío consuelo de la causa y el efecto.
CUENTA ATRÁS: Breve comentario sobre la cuenta regresiva estandarizada del cohete. Ya saben: 10 ... 9 ... 8… etc. Pynchon sitúa el origen de esta convención en el cortometraje mudo de Fritz Lang de 1929, La mujer en la luna. Como lo explicó un erudito de la Kabbalah llamado Steve Edelman, la cuenta regresiva del cohete puede compararse con los diez aspectos distintos de las Sefirots en la Cábala: configuraciones místicas que el alma debe dominar para regresar a Dios.
ENREDADO EN EL SUEÑO APÓLICO: Gottfried en el 00000, en un sudario hecho de Imipolex-G. Voces zumban en su oído, "como las voces de los cirujanos, que se escuchan mientras se está bajo el éter". El olor familiar (descrito extensamente en 3.22 y en otros lugares) lo calma.
ORFEO DEJA LA LIRA: Extraño salto al futuro (?) hacia el presente (es decir, de la escritura y publicación de la novela, aproximadamente). Reportaje sobre un gerente de cine de Los Ángeles, con un aire a Nixon, llamado Richard M. Zhlubb, que se queja de la música de armónica sin origen que se reproduce en la cartelera del cine: Slothrop, o lo que queda de él, claro. Zhlubb despotrica contra los hippies, los beatniks y los alborotadores. Lo apodan el Adenoideo, como la criatura de ciencia ficción de la fantasía de Prentice de allá por el 1.2. Estamos cerrando el círculo, o cerca de él. En el tráfico de Los Ángeles, Zhlubb pasa por un funeral y se le saltan las lágrimas. Describe su fantasía de morir en el tráfico, asfixiado por una bolsa de tintorería que flota en la ventana. Una muerte extraña. De repente: una sirena. Muy fuerte. "No creo que sea una sirena de policía". Cambia al punto de vista en segunda persona: "Con un espasmo en las tripas, buscas el botón de la radio AM". Un grito cruza el cielo...
EL CLARO EN EL BOSQUE: Despegue. El 00000 ha subido, subido y lejos. Weissmann, curiosamente, ahora es conocido como Blicero. Se convierte en Dominus Blicero, la Muerte Encarnada, con el lanzamiento del cohete. Tiene una erección enorme, natürlich. Acaba en sus pantalones mientras el cohete despega.
ASCENSIÓN: “El ascenso será traicionado, vendido a la gravedad”. Lo que sube… después de todo. En este evento culminante, el dominio del lenguaje de Pynchon parece aclararse en una forma cristalina. Ya no hay misterio ni metáfora. “El cuchillo corta una manzana como un cuchillo corta una manzana”. El cohete alcanza el vértice de su trayectoria, el Brennschluss descrito en 3.2. “La gravedad se desvanece brevemente”.
DESCENSO: De vuelta en el Teatro Orfeo de Zhlubb, la multitud se ha vuelto inquieta. La pantalla del cine se ha vuelto blanca. Los espectadores corean: “¡Que empiece el espectáculo !”. Una imagen de una estrella fugaz, un ángel de la muerte. El miedo golpea a la audiencia. Un cohete— ¿el cohete?—cuelga sobre la audiencia, “el último delta-t”. En este momento antes de la muerte, las personas se toman de las manos o se acarician. Se unen, cantando un himno perdido hace mucho tiempo por nada menos que el antepasado de Slothrop, William, el filósofo herético de la preterición descrito en 1.4, 3.25 y en otras partes. La multitud (y el lector) son engatusados para cantar. “Ahora todos—”
Como los Cuatro arrastrándose hacia la audiencia en 4.6, El arcoiris de gravedad termina (creo) con el cohete 00000 pasando por el espacio, el tiempo y las capas de la realidad ontológica, destruyéndonos: al lector, en el mundo real en el que la novela fue escrita y recibida. No improvisaré demasiado sobre mi interpretación del final y todo eso (no ahora, de todos modos), pero creo que es por eso que la novela simplemente termina. Debido a que el cohete no está destruyendo el mundo de la novela, sino nuestro mundo, no hay nadie ni nada afuera para continuar escribiendo y recibiéndolo. Eso es lo que pienso, de todos modos. La otra opción es que la caída del cohete sea el "Grito" que abre el libro, con el que Prentice sueña. La historia se repite. Solo existe la interioridad de la novela, que puede ser un sueño habitado por el pirata Prentice. Encuentro esta idea enormemente menos satisfactoria, en parte porque las interpretaciones de "todo fue un sueño..." son siempre baratas y tontas. El colapso de diferentes niveles de realidad es algo que Pynchon escenifica a lo largo de la novela. Y por eso me parece más convincente que el libro termine con una destrucción final: no solo una caída de bomba terminante, una extinción de toda la humanidad. Slim Pickens gritando, montado en el cohete del Dr. Strangelove, destrozando la pantalla e inmolando al mundo entero. Eso es un final.